La vida que quieres

Ana García Liébana

Viviendo deprisa

Hubo un momento en que vivía a toda velocidad.
 
Era ciertamente como ir en primera del AVE.
Cuando se inauguró.
Lujoso, glamuroso.
Planes sofisticados.
Mucho dinero.
Sensación de poder.
De importancia.
 
No puedes bajar en marcha. Va demasiado rápido.
Y no aprecias el paisaje, los pueblos la gente.
 
Vives corriendo.
Corres como modo de vida.
Y la vida se escapa de ti.
Sin que te des cuenta.
 
Los años pasan y apenas recuerdas.
Hay momentos bonitos, claro
Recuerdos felices.
Pero el disfrute de ellos fue con la constante sensación de prisa.
Del enfoque en lo siguiente.
 
Paré de trabajar por circunstancias.
Las cosas no las había previsto así.
Y agradezco cada día esas circunstancias.
Fueron un reto, pero también una oportunidad.
 
Fue como bajarme del AVE en una parada.
 
Sentir el sol en la cara. El viento.
Sentarme sin prisa ya ver la cara de la gente cuando se reencuentra.
Respirar hasta dentro.
Fue como si hubiera vivido en una habitación con un enorme ruido,
Y de repente se apagara todo ese jaleo
Y pudiera escuchar mis pensamientos
Mi cuerpo
Mi verdad.
 
Tenía que decidir si quería volver al tren o seguir caminando.
 
O coger mi coche y ser más libre.
Pero tenía que conducir yo. Y no hay copiloto. No cafetería. No vas tan rápido.
 
También podía volver al tren y poner paradas.
Para que nunca más se me escapara la vida ahí dentro.
 
Hoy sé que se puede ser feliz y desgraciada en cualquier medio.
Hay entornos que según tu carácter te lo harán más fácil o más complejo
Pero siempre será tu actitud y tu mentalidad, la que determinará cómo te sientes en cada momento.
 
Ser propietaria de tus decisiones.
Crear tu vida, en vez de reaccionar ante ella.
Y crecer como persona.
 
Los objetivos se logran y dejan de motivarnos.
Mantenernos en desarrollo, curiosas y en actitud de aprender y ayudar
Nos acerca a la felicidad y realización.
 
El autocontrol y un apropiado manejo emocional.
Sentirse bien
Eso es Autocoaching.
Y aquí puedes aprenderlo:
Escuela de Autocoaching

Desaprender

Creo que deberíamos ser mucho más exigentes con los hábitos productivos (o no productivos) y los de aquellos que nos rodean.

Jefes
Empresas que lo permiten.
Que vaya jefes te encuentras por ahí.
¿Cómo puedes estar enfrente de un equipo e ir como pollo sin cabeza y exigiendo constantes sobreesfuerzos por una pésima gestión?


Recuerdo cuando estudiaba.
Llevaba las cosas al día.
Nunca tuve palizas de última hora.
Odio las prisas.
Me gusta vivir tranquila.
Es un lujo.

Cuando empecé a trabajar tuve que cambiar.
En consultoría, la más grande de toda España…
Eso era un desastre

Todo a última hora.
Con prisas
Trabajando hasta tarde porque sí.
Pero con muchos tiempos parados.
Esperando a que te revisaran.

Sinceramente, era evitable.
Era mala organización
Una gestión entre mediocre y negligente.

Pero en vez de llamarlo así,
Esta es la vida en una gran empresa
Esto es hacerse “mayor”.
[¿Ir como pollo sin cabeza? Really?…]


Y tuve que desaprender
Esa palabra tan de moda

Desaprender lo que haces bien para hacer algo mal es como clavarte chinchetas en los ojos.

Pero como el hombre se acostumbra a todo
La mujer también

Y al poco vas subida al carro de la improvisación.
Sin planificar
Sin anticipar
Ni siquiera media hora de reflexión a la semana.


Aportas mucho menos de lo que podrías.
Porque el cerebro que usas para urgencias es infinitamente menos potente que el cerebro superior, único en nuestra especie, que es capaz de planificar y organizar su tiempo y el de un equipo.

pareces productiva, porque estás echando mil horas.
Pero te das cuenta de que tu rendimiento no es todo lo bueno que podría ser
Que muchas horas son muy bajas en energía.
Repites cosas porque las dejaste a medias
Que hubo fallos por hacer tantas cosas a la vez,
Y que tu productividad es la mitad de lo que podría ser

Pasas más el tiempo de lo que lo controlas.

Quizá quieres desaprender y recuperar el control de tu vida
Quizá ni lo has vivido, pero miras y sabes que otra forma es posible.
En cualquier caso:
Mujerdristas

Feliz día
Ana

PD. Mujerdristas es un programa para crear una hora más al día. Para pasarla con tus hijos, con tu pareja o contigo misma.

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