Simplifícate La Vida para reducir tu estrés

Hoy te hablo del concepto de constricción, limitaciones que te pones para hacerte la vida más fácil. Simplifícate la vida como una forma de preservar tu energía, ser más productiva y vivir menos estresada.

La mayoría de las madres trabajadoras se sienten abrumadas por el exceso de información y agobiadas de todo lo que tienen que hacer. Por eso, simplificarnos la vida es clave y necesario para reducir el estrés y recuperar la serenidad y vivir con plenitud y alegría. Hay pequeñas cosas que puedes hacer para conseguirlo. El concepto de hoy te va a encantar.

 

Lo que aprenderás en el vídeo de hoy:

⁣El concepto de adoptar la constricción en tu vida ; una simplificación que nos imponemos para simplificarlos la vida.

  1. Evalúa dónde tienes sistemas, procesos, métodos cuya complejidad te ralentiza.
  2. Cómo simplificar reduce tu fatiga mental.
  3. Los beneficios de simplificar tu vida, limitando tus opciones en todas las facetas de tu vida.
  4. Como, aunque parezca que tienes menos libertad, los beneficios compensan la falta de opciones.
  5. Las bondades de tomar decisiones por adelantado para ser más productiva

Fomo

Es fácil caer en el llamado Síndrome de «Me estoy perdiendo algo»: FOMO, Fear of Missing Out.

  • Hay muchos planes.
  • Sitios que ver.
  • Habilidades que desarrollar en tus hijos, (ahora ya son 7 las inteligencias).
  • Aprender a comer saludable.
  • Disciplina positiva.
  • Mantenerte al día de tu profesión.
  • Libros que leer.
  • Formaciones que hacer.

Lo leo y me agobio.

Por eso, simplificarnos la vida es clave y necesario para reducir el estrés.

El minimalismo ya no es un estilo de decoración, es posiblemente la mejor estrategia para recuperar la serenidad y vivir con plenitud y alegría. Hoy más que nunca menos es más.

El cambio supone dejar de sentir la pérdida de los planes que no puedes hacer y pasar a disfrutar de hacer menos, pero hacerlo al 100%, intensamente y saboreando desde la preparación (la antelación, que es mejor aún que el momento en sí) hasta el momento, estando realmente presente.

Hacer menos cosas a la vez

El concepto clave de mi método de gestión de tiempo parte de esta idea, reducir la cantidad de cosas que hacemos a la vez, para terminar más cosas y para disfrutar más de ellas. 

Este concepto se lo «robé» al Agilismo, metodología de proyectos de software. Básicamente dice algo muy de sentido común, pero que como es el menos común de los sentidos, pues no lo hacemos. Se trata de limitar el trabajo en curso, con la idea de enfocarnos más en menos cosas y terminarlas.

Este concepto ha tenido un enorme impacto en las empresas, porque se demuestra enseguida que produces más trabajo. Y yo, como con todo quise saber cómo aplicarlo a mi vida personal. 

Y por un lado, consistió en entender que había muchos planes en los que yo no estaba. Y estaba bien. Elegía hacer otras cosas. En vez de ir de plan en plan, quedando dos horas con alguien y saliendo corriendo al siguiente, decidí elegir un plan y darle el tiempo para ir sin prisas. 

Antes de tener niños quizá era una posibilidad, eres ligera moviéndote, pero con niños, era una fuente de estrés incalculable. No merece la pena. Nos creamos demasiadas obligaciones y compromisos, que no son tal.

La gente entiende que tienes otros planes. A nadie le gusta en realidad quedar con alguien que va con prisa y está venga a mirar el reloj. Ciertamente, no. 

Complejidad que te ralentiza y te estresa

Analiza tus sistemas (tus procesos, la forma en que haces las cosas). ¿Tiene sentido? ¿o te has montado una complejidad de extraescolares que va a acabar con la salud mental de la familia?

Revisa lo que no funciona y piensa cómo puedes simplificarlo. 

No lo digo por decir. Tengo demasiadas tanto amigas, como clientas con problemas de salud, porque han aceptado un nivel de estrés de forma prolongada insostenible.

Y es que además de todos los problemas de salud que provoca el estrés (enfermedades cardiovasculares, intestinales, ictus, deterioro cognitivo, por mencionar algunos) es que este estilo de vida provoca un problema en las relaciones.

Las relaciones personales requieren tiempo. Tiempo de calidad, tranquilos. No se conecta con alguien a la carrera. Y cuando estás muy estresada lo pagas. Por mucho que creas que puedes con todo, lo cierto es que desbordas. Cuando te pones un plan imposible antes o después desbordas. Porque vas tan al límite que cualquier contratiempo no puede ser absorbido. Y vienen los gritos. Y el sentimiento de culpa. Y un circulo negativo del que cuesta salir. Porque te falta claridad mental.

Reducir la fatiga mental

Hay otra ventaja muy tonta de todo esto, y es que reduces la fatiga mental. Al simplificar tu vida, reduces la cantidad de decisiones que tomas al día. Desde tener menos ropa, hasta comprar en un solo sitio, hay cientos de simplificaciones que te pueden hacer la vida más fácil.

Por ejemplo, el dueño de Facebook va siempre con la misma camiseta. No es vago, y desde luego no le falta dinero para ropa, simplemente no le dedica esfuerzo mental a pensar en la ropa. Bueno, quizá tú no ves lo llevar siempre la misma ropa (yo paso), pero tampoco hace falta caer en extremos, reduciendo tu ropa a la mitad, comprando por ejemplo siempre en la misma tienda, y teniendo una especie de «uniforme» por día, simplificas mucho.

Y dedicas tu mente a otra cosa.

Es sólo un ejemplo, pero el concepto es potente. Aquello que puedas o no sea importante para ti, redúcelo. Automatízalo. Lo hará el cerebro solo y te ahorra mucha energía. Por eso el cerebro crea hábitos, para ser más eficiente. Piensa que el cerebro consume el 20% de toda la energía del cuerpo, necesita buscar trucos y estrategias o te sentirías agotada todo el día

¿Ya te sientes agotada todo el día? Me suena, pues quizá esto te ayude. A mí desde luego me cambió la vida y mis clientas se enamoran de este punto.

Un estudio sobre la capacidad de elegir

Al principio parece que haces grandes renuncias o que la vida puede llegar a ser aburrida. Todo queda de sobra compensado cuando empiezas a notar el incremento de energía y los beneficios de estar presente en lo que haces.

Hicieron un estudio curioso hace unos años sobre cómo la gente prefiere que les des las cosas dadas.

Menos elecciones.

Viene una visita y le dices, Estás en tu casa, ve a la nevera y coge lo que quieras.

Pues no coge nada.

Pero le pones con galletas y se las come.

De aquí podemos sacar bastantes conclusiones.

La primera es que esta gente que estudia el comportamiento humano hace estudios muy raros.

La segunda, que la gente prefiere las galletas a las neveras.

Hasta aquí bien.

Pero lo que los investigadores dijeron es que, para el cerebro, cuantas menos opciones mejor.

¿Cómo? Pero a mí me gusta elegir.

Bueno, parece ser que te gusta saber que puedes elegir. Te gusta tener capaz de decisión.

No tanto tomarlas.

Porque tomas miles de micro-decisiones al día.

Qué te pones.

Qué comes.

Si discutes con el niño porque ha combinado colores que sólo tendría opciones en una peli en blanco y negro, o le dejas que vaya iluminando la calle.

Y es que el cerebro consume el 20% de la energía del cuerpo.

El 20%. Mucho.

Cuando le das las cosas dadas, lo agradece. Lo coge, porque es fácil. Eficiente.

Es como la madre. Toma mil decisiones al día. ¿Cena sugerida en el menú del cole? Se agradece.

Por eso planificar ayuda tanto a nuestra productividad. Porque piensas una vez y luego el cerebro va en modo crucero. Sin negociaciones internas. Sin repensar. Sin el ¿Y hoy que hago? ¿Y hoy qué cenamos?

Fuentes:

⁣El concepto de considerar las constricciones lo desarrollan en su libro Rework Jason Fried and David Heinemeier Hansson y Todd Herman tiene un post con un buen resumen del concepto. Yo supe de él, como tantas cosas, gracias a mi coach Brooke Castillo.

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