Reflexiones de fin de año

Hoy te traigo una herramienta maravillosa para tus reflexiones de fin de año. Concédete un rato para identificar qué quieres pedirle al año nuevo.

Un año para el recuerdo

Se acaba un año maravilloso. Como todos, pero este un poquito más incluso. Me he vuelto de Londres después de 5 años y he lanzado mi propia empresa.

He vuelto a casa. Y estoy feliz. Por entender el 100% de las conversaciones, por la espontaneidad del día a día, la forma de disfrutar de la vida, por la luz infinita de Madrid y sobre todo, porque estoy rodeada de gente maravillosa a la que quiero y me quiere inmensamente.

No está siendo fácil por supuesto. Es un cambio radical. Volver a empezar de nuevo. Y aunque vuelves a casa, todo ha cambiado. Todo y todos.

Londres, es una ciudad fascinante, donde todo es posible. Es una ciudad que engancha.

He dejado atrás personas increíbles. Amigos-familia, que nos han cuidado y acogido, creando vínculos que sólo los expatriados entienden. Estoy orgullosa de las amigas que me he traído y de la calidad de los vínculos que hice estando allí. Y las echo de menos. Siempre echaré de menos Londres. Igual que siempre echaba de menos Madrid cuando vivía en Londres. La maldición del expatriado. Y su belleza, amor en tantos sitios.

Por supuesto que sin Londres nunca hubiera existido La Vida Que Quieres. Yo no hubiera encontrado mi vocación, mi pasión, ni hubiera tenido la osadía de emprender. Ciertamente, allí es más fácil.

Viviría más cómoda, posiblemente, pero mucho menos realizada. Es duro emprender, la verdad. Es una lucha diaria. Especialmente contra ti misma. Exige una disciplina mental y una fortaleza de carácter que hay que trabajar todos los días. Pero las ganancias son inmensas. En mi caso, libertad y conciliación.

Y no se siente como trabajo, nunca. Puedo ser creativa de nuevo. Cuando trabajas con propósito, la vida cambia. Tiene sentido. Funciona.

El próximo año va a ser un gran año. Como siempre. Todos los años para mí son un gran año. Es mi decisión. Es decisión tuya como ves la vida. Si eliges ver lo bueno, encontrarás cosas y gente buena. Si eliges ver el mundo como un lugar horrible, ese será el mundo que encuentras. La mente siempre quiere tener razón.

Wayne Dyer, un grande en desarrollo personal, decía:

«Si cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian».

Wayne Dyer

No es sólo un juego de palabras acertado. Es una gran verdad. Y el que no quiera creerlo, solo se está poniendo excusas. Eres tú la que creas tus experiencias. La que moldeas el mundo en el que vives. ¿Te has dado cuenta de que hay gente a la que todo le sale bien y otros, todo lo que emprenden le sale mal? Hay quien vive en la queja constante, en el victimismo. Otros tienen planes y soluciones. Y de verdad que la diferencia es una cuestión de actitud. Tu mente determina tus acciones y, por tanto, tus resultados.

¿Qué hay circunstancias que facilitan las cosas? Por supuesto. ¿Personas que tienen una mejor «mano» para jugar la vida que otras? Sin duda.

De lo que se trata es de jugar la mejor partida con las cartas que te han tocado. Y entender bien cuál es el juego. Y en el juego, la mentalidad y saber dirigir tu mente y tus emociones es fundamental.

Cada año es mejor porque trabajo duro para que así sea. No dejo cosas al azar. No espero que me arreglen la vida desde fuera. Estoy comprometida con mi vida, tomo acción y lucho cada día para conseguir lo que quiero. Y los resultados vienen. Cuando tienes claro lo que quieres y entiendes que depende de ti, las cosas cambian. Asumir que depende de ti es liberador, al menos para mi. Pero también conlleva una gran responsabilidad porque te deja sin excusas. Te obliga a moverte, a pasar a la acción.

Tomar acción, que es finalmente lo que diferencia a los que consiguen lo que quieren de los que no. El atreverse a ir a buscarlo y perseveran en el camino.

Herramienta para reflexionar sobre el año que acaba

Uno de los mejores lujos de las personas de éxito (definas como lo definas) es el elevado tiempo que le dedican a la reflexión. La capacidad de reflexión y planificación es única en el ser humano. Ningún animal es capaz de hacer algo ni parecido.

Qué menos que hacerlo al menos una vez al año.

Época de reflexionar

La herramienta que comparto contigo hoy es muy personal. Llevo años reflexionando al final de cada etapa de mi vida y te aseguro que es una fuente incalculable de aprendizaje. Te proporciona perspectiva, clarifica prioridades y señala obstáculos que te estás poniendo en tu camino.

Le dediqué mucho cariño a poner en bonito algo que yo usaba de manera personal, porque estaba segura de que podía ser de utilidad a los demás. Fue un gran sorpresa cuando la gente empezó a descargársela y google empezó a mostrarla en primera posición.

Qué cosas.

Me alegro.

Con los años la mejoré, la puse más bonita y en formato descargable. Para conseguirla pulsa aquí

Te recomiendo hacer el ejercicio de manera ágil. No lo pienses en exceso. Tiene mucho valor lo que te viene primero a la mente. Sin análisis. Sin juicios.

Hazla entera, ojo, si evitas alguna parte, asegúrate de entender bien las razones por las que no quieres reflexionar sobre ese aspecto concreto de tu vida. Quizá ese sea precisamente el aprendizaje que tienes que hacer.

Y, por favor, haz este ejercicio desde el cariño y el respeto hacia ti misma. Celebra tus triunfos, disfruta la maravillosa vida que tienes que se ve reflejada aquí y enorgullécete de estar comprometida con cambiar lo que no te convence. Queremos crecer y no nos conformamos, pero no es necesario hacerlo siendo unas ásperas con nosotras mismas.

Reflexión estratégica

Aquí te dejo las 4 tablas de que se compone el ejercicio de «Mi Reflexión Estratégica»:

  • Empiezas con una reflexión global para ir a continuación entrando en cada área de tu vida, salud, finanzas, relaciones, emociones y gestión del tiempo.
  • Al final te propongo reflexionar en conjunto sobre lo que ha hecho que el año haya merecido la pena y
  • Terminas respondiendo a 4 preguntas poderosas para sacar conclusiones.

Como verás, el ejercicio reflexiona sobre el año que acaba, pero con la mirada puesta en el que viene, porque nuestro objetivo es crecer, desarrollar nuestro máximo potencial y alcanzar la vida que queremos vivir.

Ahora que lo veo los colores me parecen feos, eran mis primeros blogs cuando empecé, pero he querido dejarlos como recordatorio del crecimiento, de que mejoramos y que no debemos avergonzarnos de nuestros comienzos, sino celebrar que tuvimos el coraje de hacerlo.

Mi Reflexión Estratégica. Tabla 1. Visión global
Mi Reflexión Estratégica. Tabla 2. Manejo del dinero, tiempo y emociones
Mi Reflexión Estratégica. Tabla 3. Salud y relaciones
Mi Reflexión Estratégica. Tabla 4. Conclusiones

Te deseo un gran año, con mucha acción encaminada a luchar por tus sueños para conseguir la vida que quieres

Feliz día

Ana

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