Los pensamientos positivos no te van a cambiar la vida

Tener la mentalidad adecuada es clave y esencial para cambiar tu vida, pero los pensamientos positivos no son suficiente para transformar tu vida.. Si no van acompañados de acción no hay resultados. Cuidado con los falsos positivismos frívolos y carentes de rigor.

Hoy voy a hablarte del modelo de coaching cognitivo-conductual(*) que explica la relación entre tus pensamientos y tus resultados.

Me pongo un poco más técnica hoy (no mucho, tranquila), porque observo a veces una excesiva simplificación del modelo, que cae en la frivolidad de que “todo lo que tienes que hacer es pensar en positivo” y hace más daño que ayuda.

El suceso no es el problema. La forma en que interpretamos el hecho lo es

El modelo sostiene que la forma en que reaccionamos a un suceso no depende tanto de el hecho en sí, si no de cómo interpretamos dicho suceso. Tú misma habrás visto que no siempre reaccionas igual ante el mismo hecho, a veces tienes más paciencia con los niños cuando te dicen que no que otras. Igualmente, habrás notado que tú reaccionas diferente que otras personas ante las mismas circunstancias.

Todas nos maravillamos ante personas que en circunstancias muy desfavorables mantienen una actitud positiva, serenidad y salen fortalecidas. Siempre me vienen a la mente los supervivientes de los campos de concentración, Nelson Mandela y algunas amigas a las que la vida les dio cartas regulares a ellas o a sus hijos y ahí siguen con mejor humor y disfrutando más la vida que la mayoría.

Ante un evento, nosotros tenemos un comportamiento. Pero ¿qué pasa en medio? En medio hay unos pensamientos, una fisiología y unas emociones. Y como consecuencia de todo ello, producimos una acción (un comportamiento) o una inacción.

Una versión secuencial muy útil para entender cómo se forma nuestro comportamiento, es la que propone Brooke Castillo:

Circunstancias—>Pensamientos—>Emociones—-> Acciones—->Resultados

Ante una circunstancia externa creamos unos pensamientos. Esos pensamientos son la causa de unas emociones. Estas emociones son la causa de que hagamos (o no hagamos) algo. El conjunto consistente de acciones o inacciones es la causa de nuestros resultados en la vida.

El elemento clave de este modelo es que no son las circunstancias (externas, sobre las que no tenemos control) las que determinan nuestros resultados, si no lo que pasa en medio- cómo interpretamos y pensamos sobre lo que nos pasa y todo lo que dichos pensamientos desencadenas.

Y es clave porque sobre lo de “en medio”, tenemos capacidad de actuación, está en nuestra esfera de control. Podemos trabajar nuestros pensamientos y podemos influir en nuestras emociones a través de nuestra fisiología y condicionamiento de nuestro cuerpo y los propios pensamientos.

¿Puedes controlarlo o está fuera de tu zona de influencia?

Es elemental diferenciar qué elementos de la secuencia anterior están bajo nuestro control y cuáles no.

  • Las circunstancias son externas, fuera de nuestro control.
  • Nuestros pensamientos, emociones y acciones son internas, y por tanto bajo nuestro control.
  • Los resultados son la consecuencia de nuestras acciones, por tanto tenemos el control con icierta influencia exterior. Una parte no la controlamos pero la mayoría sí, la gran mayoría sí.

La super simplificación del modelo. Una trampa

Veo en redes que se está interpretando el modelo en base a una super simplificación:

Pensamientos—> Resultados

Esta simplificación del modelo (o su versión de la ley de la atracción: tú piensas y el universo te lo manda) elimina toda la parte sobre la que tenemos control. Te vuelve a dejar a merced de lo externo. Y eso es un error, porque no es cierto. Tú tienes el control sobre los resultados que produces en tu vida. Y al revés, los resultados de tu vida son la consecuencia de tus acciones, no de tus circunstancias, ni de nada externo.

La malinterpretación de la teoría de la vuelve a posicionar la responsabilidad de la acción en algo externo. Y eso es totalmente contrario al coaching, cuyo primer principio es que tú eres responsable de tu vida y de tus resultados. Con tus pensamientos sí, pero junto con tu control de emociones y con tus acciones.

Estoy convencida de que lo que pensamos creamos. Lo estoy. Pero a través de nuestras acciones. Como consecuencia de nuestras acciones y el control emocional y fisiología.

Puedes visualizar lo que quieras, que si no tomas acción, no vas a conseguir nada. Y nadie hoy puede refutar esto. Insisto, los pensamientos positivos por si solos no te van a cambiar la vida.

Lo bonito del modelo es que te explica que para hacer algo tienes que haber generado la emoción adecuada. La acción siempre está precedida de una emoción. Si no estás tomando acción es que no has creado la emoción adecuada en ti que te lleva a la acción.

Mientras tanto, si tienes una meta y no estás consiguiendo los resultados que quieres, puedo ayudarte. Reserva una primera sesión gratuita conmigo aquí y hablemos.

Feliz día,

Ana

Conócete. Cuídate. Crece.

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(*) El coaching cognitivo-conductual es un estilo de coaching que utiliza herramientas basadas en la terapia cognitiva- conductual (TCC) en pacientes no patológicos. La TCC fue formulada por Albert Ellis en los 50 y el modelo fue desarrollado por Aaron Beck en los 60. Hoy en día es el enfoque más estudiado en las escuelas de psicología.

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