Los beneficios de la meditación

Meditar me dió claridad y me ayudó a salir del bloqueo que tenía. Aprendí a tratarme con más cariño y respeto y entendí que podía acceder a las emociones positivas que quisiera en todo momento. Te hablo hoy los beneficios de la meditación.

No imparto meditación ni estoy certificada, aún, como mindfulness coach, pero mucha gente se interesa y me pregunta sobre ello. Esta es mi experiencia con la meditación.

El silencio mental

Llevaba tiempo pensando que tenía que empezar a meditar. Quería darle una oportunidad porque quería sentirme más serena. En esos momentos me encontraba con poca paciencia con los niños, agitada, de frecuente mal humor. Profesionalmente estaba bloqueada. No quería volver a trabajar a jornada completa en mi antigua carrera, pero no encontraba una alternativa que me satisfaciera.

Pensaba en “tengo que meditar” para controlar mi genio y tener más paciencia, porque en mi cabeza veía a los monjes budistas y me atraía mucho su paz. Había una madre en el cole de los niños que practicaba meditación e irradiaba una inmensa tranquilidad. Esa era mi aspiración.

Un día se me apareció una app en el móvil. Fue inquietante, porque no recuerdo haber buscado ningún tema de meditación previamente, pero el caso es que hay estaba una posibilidad. Yo imaginaba ir a meditar en grupo a algún sitio. Y me daba pereza, no encontraba el tiempo y, la verdad, no estaba del todo convencida de que meditar fuera para mí. Yo soy muy de acción. No soy de estar tirada tomando el sol ni contemplativa, siempre estoy haciendo algo.

El caso es que me descargué la aplicación Headspace. Y fue el comienzó de mi nueva vida.

El primer paquete de “Basics” son sesiones de 3 minutos. Me senté en una silla y respiré. Te pide que sientas el contacto de los pies en el suelo y te fijes en la respiración. Te pide que no esperes nada, ni intentes conseguir un resultado. Sólo estar. Vendrán pensamientos, no los resistas, cuando te des cuenta de que te has distraído vuelves delicadamente a tu respiración. Sin juicios o expectativas. Y sin perseguir un resultado.

Después de esos 3 minutos me sentí descansada. Era como si hubiera vivido toda mi vida en un habitación pequeña con la tele, la radio a todo volumen y gente chillando a más no poder, y durante un momento hubiera obtenido silencio.

Creo que nunca en mi vida había silenciado, aunque fuera por un segundo, mis pensamientos.

Sentí alivio.

Tenemos más de 65.000 pensamientos al día. Yo tengo la sensación de que deben ser 100.000. Mi cerebro no para. De verdad, es agotador. Soy yo que no lo dejo descansar. Estoy siempre buscando cómo hacer mejor las cosas, reviviendo escenas para procesarlas, entenderlas y sacar aprendizajes. Veo mejoras allá por donde voy, manías de gestora de procesos. Estar en mi mente es agotador. Por eso dejarla descansar, sin pedirle nada durante 3 minutos, me sentó tan bien.

Igual que el cuerpo descansa mientras dormimos, la mente debe descansar. Y por la noche no lo hace porque en sueños seguimos procesando y teniendo pensamientos. No necesitas horas como el sueño, con minutos de meditación tu mente se repone y se limpia.

Tratarte con respeto

El siguiente beneficio de la meditación que experimenté fue en la manera de hablarme y tratarme a mi misma.

La forma en que Andy, el narrador se expresa es delicada. Te invita a “gently” (amablemente) reconducir tu mente si te distraes. Mi estilo personal es más “Joder, Ana, ya te has distraído, es que eres…ni 2 minutos puedes estar concentrada”.

Me dí cuenta de que me machacaba. Mi narrativa interna era muy agresiva. Soy muy exigente, lo que me había llevado a altos niveles de desarrollo profesional, pero me estaba haciendo polvo a mi misma. Y nuestra narrativa interna se transmite hacia fuera. Como madre, mi estilo de comunicación, aunque lo suavizara para los niños, era aún excesivamente duro. Y eso no me gustaba.

Sí quería tener más paciencia con los demás, y con los niños en concreto, necesitaba primero ser más paciente y exigente conmigo misma. Todo empezaba por mí y dentro de mí. Es una obviedad pero yo antes no lo tenía nada claro. Trataba mi exterior y mi interior como elementos independientes.

Este fue un cambio de mentalidad vital en mi vida. No es que fuera la panacea que de repente ya nunca perdiera los nervios, pero ahora sabía qué tenía que trabajar y a donde mirar (a mí misma) cuando no estaba comportándome o sintiendo lo que quería.

Te aseguro que la relación con mis hijos cambió. Y estoy profundamente agradecida por ello.

Ser capaz de acceder a emociones positivas en todo momento

El momento más bonito sin duda que he vivido meditando fue el primer día del módulo de apreciación.

Sentía que no valoraba lo que tenía. Tenía (y tengo) una familia y una vida preciosa pero no la disfrutaba del todo. Me distraía con pequeñeces.

Así que decidí trabajar la apreciación. En el día 1, mi amigo Andy (¿no es curioso como personas que no conoces te cambian tanto la vida y se sienten como si les conocieras?) te pide que pienses en lo que más aprecias en tu vida. Sin forzar. Te preguntas a tí misma en segunda persona ¿Qué o a quién aprecias más en tu vida ahora mismo?

Mente en blanco. Paniqué. “¿Pero, qué clase de madre soy? Qué mujer desagradecida! ¿Qué vida es esta?” Menos mal que ahí estaba Andy al rescate…”Si no te viene nada, es normal, no te juzgues, gently, pregúntate otra vez”

¿Qué o a quién aprecias más en tu vida ahora mismo?

Y apareció. Mi familia. Imagen cotidiana. Tranquilidad, disfrute, alegría. Esas cosas sencillas, esos momentos en que los 4 estamos felices, disfrutando, esos minutos en que todo fluye y todos estamos conectados.

La emoción que me generó ese ejercicio me duró todo el día. Gratitud. Y además me proporcionó una herramienta maravillosa para conectar siempre con esa vibración. Esa imagen mental la tenía disponible siempre que la quisiera. Y siempre me llevaba a ese estado de pura felicidad, apreciación y gratitud por mi vida.

(Años después aprendí que habia creado, sin saberlo, un ancla que llaman en Programación Neurolinguística-os hablaré de ello otro día)

Y tuve otro beneficio adicional, empecé a llevar un diario de gratitud. Me dí cuenta del enorme poder de la apreciación. No se trataba de lograr más cosas en mi vida. Se trataba de poner en valor y tomar consciencia de lo que tenía ya, de todo el valor que habia ya en mi vida y que daba por sentado.

Y la vida cambia. Sólo porque la forma en ves tu vida cambia.

Un nuevo nivel de claridad

Ya me había enganchado a la meditación. Pasé de 3 minutos a 5 minutos y luego a 10. Y ahí sigo, años después. Mi razón para meditar casi a diario era el descanso mental que me proporcionaba. Me mantenía más tranquila y conectada conmigo misma.

Unos meses después, empecé a experimentar una gran claridad. Y ese es para mí sin duda el gran beneficio de la meditación, la claridad que me trae. Yo siento que en mi cabeza a veces se forman nubes. Esas nubes, si las dejo, se van agrupando y oscureciendo como una fuerte tormenta de verano, muy pesada y virulenta. Al meditar, las nubes se dispersan, unas veces, o se descargan (en forma de llanto) otras.

No son solo los pensamientos que me vienen mientras meditas. Son los que vienen también después. Al rato, estoy haciendo algo y me vienen ideas. Me vienen respuestas a preguntas o problemas que llevo tiempo cuestiónandome.

Esa es una de las mayores bellezas del desarrollo personal. Me pasa mientras medito y después de las sesiones con mi coach. Las preguntas que te hacen se quedan contigo y tu cerebro va buscando la respuesta. Cuando la tiene, se te aparece. Al relajar la mente y silenciar el ruido ambiente, emerge lo importante para tí.

El mindfullness

El beneficio último de la meditación es entrenar tu mente para estar presente en el momento actual. Eso es lo que más tiempo me costó.

Con los niños reconozco que había momentos en que me aburría. A ellos les encanta lo repetitivo, pero yo reconozco que pasada la ilusión e hiper motivación de la primera vez, había llegado un momento en que estaba con los niños y desconectaba mentalmente a menudo. El móvil es un instrumento terrible para la atención consciente.

Poco a poco tomé consciencia de las ventajas de estar presente. De hecho me permite mantener la mente en un tono más relajado. En vez de estar aquí, y a la vez pensando en lo que me falta por comprar, a quién debo una llamada y mil cosas más, estár simplemente presente da paz.

Gracias al mindfulness, he aprendido a desconectar. Porque yo me llevab el trabajo a casa. Y eso no es vida.

Obtener resultados para mí en este tema me llevó quizá un año o más, si te soy sincera. Hay que tener paciencia. Es un entrenamiento. Sin más. Como ir al gym. La atención es un músculo y hay que trabajarla día a día.

Pero vaya sí se nota. El foco es total. Y eres más productiva, porque te centras en lo que estás haciendo a un nuevo nivel. En este mundo de distracciones y tecnología, me parece una defensa importante contra la locura.

Los beneficios de la meditación según la ciencia

Además de mi experiencia personal me gustaría contarte que la ciencia ha identificiado los siguientes beneficios de meditar para el cuerpo y la mente: reduce el estrés, mejora la presión arterial, reduce la ansiedad y depresión, ayuda a conciliar mejor el sueño, mejora la memoria y la estabilidad emocional, entre otras cosas.

Meditar con los niños

También puedes meditar con los niños. O hacer que ellos mediten solos. Mi hija tiene 8 años y a veces le cuesta dominar tu carácter. Es normal en esas edades, están aprendiendo a gestionar sus emociones (si no lo hacemos bien los adultos, ¿qué podemos pedirles a ellos?). La app tiene ejercicios específicos para niños en función de su edad. A ella le ayuda desde luego. Se pone uno de calma y los de dormir y tan contenta. Creo que le gusta entender que lo que le pasa no sólo le pasa a ella y que existen herramientas para trabajar en lo que no controla o no funciona como quiere.

Yo te invito desde luego a darle una oportunidad a la meditación diaria, porque si te funciona te llevas un gran regalo.

Feliz día

Ana

Si quieres trabajar conmigo tu crecimiento personal y transformar tu vida, contacta conmigo en agliebana@lavidaquequieres.com o reserva conmigo una llamada para hablar de tus sueños.

Y no te olvides de suscribirte a mi blog. Cada semana un nuevo post. Cada mes un nuevo tema.

Conócete. Cuídate. Crece.

También te puede interesar:

Mi aplicación de meditar es Headspace (desafortunadamente, no está disponible en español por el momento). Y no, no me pagan nada por la promo. Simplemente a mí me ha funcionado de lujo. Ojalá a tí también

2 comentarios en “Los beneficios de la meditación”

Deja un comentario