La vida que quieres

Coach de Vida Equilibrada

Lo mejor de La Vida Que Quieres en 2020

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Uno de los momentos más especiales para mí es echar un vistazo al año que acaba para traerte el ya clásico recorrido por lo mejor de La Vida Que Quieres en el año.

Te dejo con un paseo por los temas más comentados, leídos y mis favoritos.

Se avecinan cambios importantes en La Vida Que Quieres y este es un cierre bonito de esta etapa.

Los favoritos de las suscriptoras en relaciones de pareja

El artículo más leído, con mucha diferencia, fue el de Los 4 Hábitos para disfrutar de un matrimonio alegre. Claramente nos hace falta a todos y, en pleno confinamiento, aún más (este artículo lo publiqué el 27 de abril).

Es un articulo muy bonito, uno de los más compartidos también por las redes.

Mi parte favorita es, por novedoso, el concepto de los vacíos de alegría:

“…Es el tiempo que pasa en una pareja entre dos momentos de alegría o diversión juntos.

No tienen que ser grandes momentos, son pequeñas cosas, en las que tu corazón se despierta (espero no me haya quedado muy cursi). Sientes alegría, entusiasmo o ternura hacia tu pareja.

Son las miradas a los ojos que dicen Te veo. Son los momentos de arreglarle la corbata y decirle con la mirada Me importas. Hay mil pequeños gestos que diariamente inyectan alegría en tu relación.

Un matrimonio alegre tiene un gap de horas o días. Los matrimonios bajos en alegría, de semanas, incluso meses.

Ojo, no estoy diciendo que un matrimonio esté necesariamente en crisis si tiene unos tiempos de vacío de alegría elevados.

Es más bien al revés. La alegría fortalece los matrimonios. Probablemente no puedes arreglar un matrimonio en crisis sólo incrementando la alegría, pero si incorporas o incrementas la diversión en tu matrimonio le estás poniendo una manta protectora

Creando resiliencia en la pareja

Este artículo fue de mis favoritos porque es muy de coaching, de aplicar. De decidir cómo quieres que sea tu futuro con él y trabajar para conseguirlo.

“…Cada discusión fuerte tras la que elegís quedaros crea resiliencia si hay aprendizaje. Os da confianza en vosotros, en qué podéis superar las dificultades.

Cuándo os ayudáis el uno al otro a salir de un mal momento, individual o de la pareja, incrementáis vuestra resiliencia.

Las parejas evolucionan. Uno se casa con alguien que no tiene hijos.

No te casas con el padre.

Te casas con una persona joven alegre, lleno de sueños. A los 40 estamos en un sitio distinto del que soñamos. Somos una persona distinta. Y la relación es totalmente distinta.

Las parejas felices no aceptan que ya no hay tiempo. Las parejas felices lo son porque hay tiempo. Y hay ganas. Porque son una prioridad. Han sabido ajustarse a las circunstancias.

Ven el futuro con ilusión. Se ven acompañados de una persona que les gusta y aporta. Piensa en tu futuro con él y hazlo inmejorable”.

Lo más leído en Autocoahing

El primer artículo del año fue El poder del efecto compuesto. Y claro, era un buen momento para hablar de cómo instaurar hábitos, con los des-propósitos de nuevo año.

Pues, mira, quizá es un buen momento para pensar qué hábito bueno (o malo) has incorporado (o eliminado) este año.

Y para ver en propia experiencia como actúa el efecto compuesto. Es al tomar distancia cuando puedes ver los efectos positivos de lo que vas trabajando cada día.

“…Hay una cierta tendencia a esperar que el éxito se nos aparezca. Que nos descubran, que nos toque la lotería, que nos ofrezcan el trabajo de nuestra vida, que la relación con nuestra pareja mejore, por arte de magia.

No funciona así.

Afortunadamente, el éxito siempre está soportado por una pila de pequeñas elecciones insignificantes acumuladas durante un prolongado espacio en el tiempo.

Lo que funciona bien en tu vida lo hace como consecuencia de un trabajo diario, de una inversión constante en ello.

Lo que haces cada día parece insignificante, irrelevante porque no ves el resultado inmediato. Pero cuando lo juntas en el curso de un año se puede trazar perfectamente el resultado en tu vida.

Lo que haces cada día cuenta. Para bien y para mal. La acumulación de lo que haces cada día tiene un enorme impacto en tu vida en el largo plazo”.

Las opiniones de los demás

Este artículo se lee muchísimo en google. Muchísimo. Es un tema para hacérnoslo mirar, de verdad. Porque limita nuestro crecimiento tanto… y es una pena.

“… una cosa importante: a la gente realmente le importa muy poco lo que tú haces. Te lo prometo.

A cada uno le preocupa su vida. Lo que les pasa a ellos. En mis sesiones mis clientas hablan de ellas, de su vida. Y si hablan de otros es sobre cómo les impactan a ellas. No intentan arreglar la vida de nadie.

Quizá hablar de ti puede ser un minuto de entretenimiento si no tienen otro tema de conversación, pero más allá de eso a nadie le importa realmente tu vida.

Suena duro. Es la realidad. Y liberador al mismo tiempo.

A los que te quieren de verdad- que se cuentan con los dedos de una mano- les importa tu vida. Al resto, les da igual. No tiene impacto en ellos, les da igual.

Y desgraciadamente, tú les pones de directores de tu vida, concediendo a su opinión más valor que a la tuya propia y permitiendo que influyan en cómo te sientes. ¡Cuánto poder les damos!”

Sobre conciliación, organización y gestión del tiempo

Lo que más se ha leído ha sido Las claves de una vida organizada. Es un gran artículo.

Pero mi artículo favorito de este tema fue ¿Es acaso posible la conciliación cuando tienes hijos?, artículo que pasó sin pena ni gloria. Probablemente porque, en un momento de máxima genialidad, lo publiqué en agosto. Y estabas en la playa y supongo que lo último que querías era pensar en conciliar tus vacaciones con nada.

Me gusta porque conseguí concretar lo que hace que sea posible conciliar como nunca había hecho.

Llevo mucho tiempo investigando y estudiando lo que nos pasa a las mujeres cuando tenemos hijos. Y llevo años trabajando con madres. Hay patrones que seguimos todas, errores en los que caemos como si nos hubieran programado. Alguna se salva. Y en eso me fije. El coaching tiene por objeto modelar, copiar la excelencia humana.

Es un tema delicado porque muchas, casi todas las mujeres intentan conciliar pero no lo consiguen, y se ponen a la defensiva cuando les dices que es posible.

Yo desde luego lo hice.

Con lo organizada y lo potente que era en mi trabajo, que tener hijos me hubiera descolocado de esa manera, me dolía profundamente en el orgullo. Y mi orgullo es grande. Casi tanto como mi mala leche.

Lo malo es que si estás a la defensiva es imposible aprender nada. No buscas alternativas, ni opciones.

Y como estamos hiper cansadas, estamos aún más a la defensiva. Y así muchas madres tiramos, a las bravas, sin buscar ayuda y cerrándonos a creer que hay otra posibilidad. No porque seamos tontas o arrogantes, sino porque estamos sobrepasadas.

De lejos, ahora que han pasado varios años y que tengo siempre bien presente mis anclajes, los que me mantienen en mi sitio y mi salud emocional a raya, lo veo claro.

Me cargué mi lado personal.

Lo pulvericé.

Y veo que no soy la única. Lo peor, que ni somos conscientes. Asombradas se quedan mis clientas cuando lo ven así cara a cara, con uno de los ejercicios que hacemos en el programa.

Cómo marcar límites y saber mantenerlos

Todo el trabajo relacionado con límites, es, sin duda, el trabajo más bonito que he hecho este año.

Cada vez tengo más clientas que se han dado cuenta de que no saben poner límites correctamente y quieren un proceso de coaching con el objetivo concreto de aprender a ponerlos.

Y cuanto más lo trabajo más veo que no es casualidad. Las mujeres tenemos un tema con los límites. Las madres, un problema.

Y es que afecta tanto a nuestras relaciones personales (límites en la pareja, con los hijos y con la familia política) como a la organización y conciliación (límites laborales, en redes sociales y gestión de nuestro tiempo).

Además, siempre que ponemos un límite salta la confianza en nosotras mismas y la opinión de los demás, de la que hemos hablado antes.

De hecho, es un tema que me he dado cuenta de que hay que trabajar antes de la maternidad. Mujeres que se manejan bien poniendo límites, concilian mejor cuando tienen hijos. La mayoría de los problemas que provoca la maternidad tienen su origen- te sorprenderías- en la ausencia de límites claros.

Ha sido un placer acompañarte y aprender junto a ti tantas cosas interesantes que nos ayudan a creer y vivir más felices.

Sigo por email

Tengo una lista de correo muy activa y entretenida en la que mando consejos para organizarte mejor, vivir con más equilibrio y plenitud.

Escribo a menudo porque me gusta, y porque a la gente también le gusta y me lo pide. Únete y comprueba por qué. Es gratis y te puedes dar de baja en cualquier momento. Además, cuando te suscribes te regalo mi ebook Por ahí no, una guía para saber poner límites.

Un poquito más abajo (después de los comentarios) encuentras el formulario para suscribirte.

Te deseo un feliz año nuevo

Ana García Liébana

2 comentarios en «Lo mejor de La Vida Que Quieres en 2020»

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