La vida que quieres

Ana García Liébana

Impertinencias, contradicciones e inspiración

Impertinencias

Veo un vídeo en Instagram en el que un señor [no lo conozco, pero no importa para la historia]
Se queja de que la vida de los padres queda totalmente expuesta cuando tenemos hijos.
Como si fuera patrimonio de los demás.

Parece ser que cuando se quedaron embarazados una vecina le preguntó:
“¿Era buscado?”
Vaya pregunta.

Y que otra tenía curiosidad por saber si les había costado mucho.

A ver, preguntas impertinentes las ha habido y habrá toda la vida.
Ojalá se limitara a una época concreta de la vida.

Y nadie está libre de cagarla de vez en cuando.
Cual humanos que somos.

Yo tengo mis grandes éxitos de cagadas.
Sin mala intención. Pura torpeza.

Andábamos en la casa de la sierra haciendo barbacoa,
Tomando el aperitivo
Yo andaba con el lío que tienes cuando tienes gente en casa.
Pendiente de que la gente tenga bebida,
Que los niños no se piñen con una piedra

¿Nos hemos quedado cortos de comida?
[Esa es una inquietud consistente en España.
Como si eso pasara alguna vez.]

El caso es que andaba hablando con una amiga
Y tal cual la miré (les quiero mucho a los dos) y pensé ¿Y vosotros para cuándo?
Sólo que en vez de pensarlo en voz baja lo pensé en voz alta.

Mi amiga se rió y se quedó descolocada, lógico, porque no estábamos ni hablando del tema.
Me dijo, Así, ¿tal cual?, aunque me contestó como pudo que, de hecho, estaban en ello.

Alguien vino, ¿Dónde están las pinzas de la barbacoa?

Reflexivamente, más tarde, observo mi torpeza en toda su extensión.
[Para eso la meditación es estupenda].
Le escribí y me disculpé.

Unos meses después me dijo que justo ese día ya estaba embarazada, aunque no lo sabía aún.
Soy un poco bruja.
En realidad, es lo que llamamos en coaching, intuición.
No tiene nada de místico. Es pura observación y deducción, querido Watson,
Pero eso te lo cuento otro día.

Hoy quería centrarme en los límites.
Mi amiga me puso un límite. Y muy bien hecho, por cierto.
Con mucha elegancia dejó claro que ese es un tema privado, y que no es pregunta de soltar a bocajarro.

No soy idiota, pero a veces lo parezco, y que ella manifestase su malestar me permitió disculparme.
Y eso fortaleció nuestra relación.
Por esos los límites son tan necesarios para una vida sana.
Entender esto
Es entender las relaciones humanas.

Y entender los límites es necesario si quieres gestionar bien tu tiempo

En cuántos problemas nos metemos por no saber decir no.

Cuántos compromisos que no debíamos haber asumido.

Vivir con bienestar y equilibrio requiere unos límites sanos. En el terreno de las relaciones y, por extensión, en los del uso de nuestro tiempo

Contradicciones

Llueve.

Estoy metida en el coche esperando que David, mi hijo, salga de guitarra.

Hoy he cambiado los 30 minutos de paseo, que vienen con los juegos de las extraescolares por el coche
Vaya mierda de cambio.

El coche es estrés. A ver dónde aparco.
Y la gente que odia el mundo que parece que se concentra al volante.
Demasiada gente odia su vida y es generosa al compartirlo.
Y ¿Qué puedes hacer?
Andar, es un primer paso. 

Pero hoy hay ola de frío y lluvia. Así que hay coche.
Es de noche. No es tarde, pero parece noche cerrada.
Hace un frío intenso.
Húmedo, que se te mete en los huesos.
No hay un alma en la calle.
Se oye la lluvia caer en el cristal.
Un lluvia serena.
Me acuerdo de mi niña. “Me encanta la lluvia”.
Niña, cumpleaños, lista de comida.

Tengo 7 minutos.
Saco el móvil. Abro el Trello.
Listo la merienda, la bebida, lo que necesito.
Hecho.

Quedan 2 minutos.
Salgo del coche.
Que frío.
Camino en el silencio. No hay nadie en la calle.
Pienso en los regalos.
Tengo bastantes ideas. Ella, más bien, las tiene.

Los regalos han evolucionado a cosas más prácticas.
Ropa,
Unas zapatillas feas (me estaré haciendo mayor porque no entiendo la moda)
Y las famosas experiencias, claro.

La gente ya no regala espontáneamente. Pregunta
Tienes tú que dar la lista.
Yo sobre esto tengo mis contradicciones.
Por un lado, guay. Aciertan.
Por otro, no sé, no hay sorpresa.
Hay algo que no me convence en esto.
Un carácter demasiado transaccional y mercantil.
Pero si así son las cosas, juguemos el juego.
Porque las contradicciones y dudas son muy poco productivas.

Yo te dejo una idea.
Un regalo diferente.
Pídelo o regálalo.
Póntelo, pónselo.
Te hablo de regalar o pedir que te regalen coaching, claro:
Regala coaching

Inspirando

Ayer di una charla en un colegio
Bueno, cuando leas esto hará una semana que la di.
Pero es igual.
 
Las charlas las promueve una asociación que se llama InspirinGirls
Fundada por una mujer española, Miriam González,
que ha creado un proyecto precioso que está teniendo ya un impacto a nivel mundial.
Olé.
La idea es simple: contémosles experiencias a las niñas en primera persona de mujeres que están en profesiones en las que hay una baja representación femenina.

Para que entiendan en qué consiste y vean que es posible para ellas también.

Esto empezó por las carreras de ciencias.
Y es que resulta que sólo un 13% de chicas en España estudia carreras STEM (ciencias, informática y tecnología).
Es bastante menos de que cuando yo estudiaba industriales.
Ojo, que vamos para atrás.

La asociación siguió creciendo y se van apuntando mujeres de otros ámbitos, no solo de ciencias.
El modelo es fácil. Te apuntas y te ofreces como voluntaria.
Los colegios se apuntan y piden voluntarias para ir a dar las charlas a los coles.
Es muy asumible para las voluntarias, en cuanto a la carga de trabajo que supone
Ya sabes, no tenemos tiempo.

Yo me apunté pensando que probablemente no me llamara ningún cole.
Porque no soy de ciencias.

Pero me llamaron y me hizo muy ilusión.

Pues ahí estaba yo contando mi experiencia como emprendedora y compartiendo mensajes muy de coaching que me pidieron: la importancia de construirte tu vida, no ir como tronco en la corriente, la relevancia del esfuerzo y la perseverancia, la mentalidad de crecimiento, el reenfoque del concepto de fracaso.
Algunos me seguían
Otros eran muy pequeños aún.

Les pregunté por qué creían que había menos mujeres en puestos directivos (un 19%), menos emprendedoras (un 18%) que los que corresponderían por nuestra representación demográfica (somos el 52% de la población).

Hubo respuestas valientes, inteligentes, deprimentes para mí por mensajes que aún hoy les siguen dando a las chicas. Y hubo una que fue polémica.

Un chico dijo, y no había sorna ni desprecio,
Quizá las chicas son menos productivas.

Es políticamente incorrecto decirlo.
Y no es cierto.
Los estudios bien demuestran otra cosa.

Pero, desgraciadamente, esto es una creencia que existen
De forma oculta.
Sibilina.
Peligrosa.

Cuántas veces he escuchado «Yo es que he estudiado mucho» o «Curro mucho» Por eso me va bien. No es que seamos muy listas o muy buenas, es que nos lo curramos mucho. No quitamos mérito. 

Me gusta visibilizar esta conducta.
Verbalizarla
Porque es la única forma de cuestionarla
Mirarla de frente
No es verdad como hecho
Pero existe como creencia.
Y hace daño.

Y me encontré una cosa interesante
Los más participativos eran los chicos
Las chicas estaban calladas
Oye, que esto es InspirinGirsl, ¿chicas? Girls? Opinad.

Hablando al final con una de las tutoras que me dijo que las chicas, en clase, opinan las que más
Que son más maduras (a esa edad es lógico) y más agudas que los chicos.
Pero fíjate, en foros más grandes se esconden.

Y la semana anterior, en el evento de emprendedoras, una de las potentes, una inversora que financiaba exclusivamente proyectos de mujeres nos explicaba que las mujeres no les va el estilo de pitch (vender tu empresa en 3 minutos). Una mujer te va a contar mejor su proyecto tomando un café.

Nos desenvolvemos mejor en otros entornos
Pero el entorno no está creado por ni para nosotras.
Y esto hay que saberlo.

Reforcé algo que tengo claro hace algunos años
Nos falta marketing.
Externo e interno
Nos falta creérnoslo más
Y contarlo mejor.

Hay mucho “marketing” de este tipo en Mujerdristas
Porque por debajo de la productividad está la seguridad
Ciertos comportamientos se corrigen trabajando la mentalidad y las emociones que operan por debajo en ti, no son una simple cuestión de método.
Esto es algo que no se trabaja en los programas de gestión del tiempo.
Se enseñan sólo tácticas.
Y así no se transforman los comportamientos
Ni las vidas
Ni los negocios de nadie

Feliz día
Ana


PD. Mujerdristas es un programa para crear una hora más al día. He comprobado, que una hora es todo lo que hace falta para ajustar todas las piezas y que fluya el equilibrio. Una hora que lo cambia todo. Arriba, en el enlace.

 

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