Fortalece la confianza en ti misma

La confianza en ti misma es un factor clave del éxito que se puede desarrollar. Aprende qué es, que no es, y cómo puedes construir la confianza en ti misma

Qué es la confianza en ti misma

Las personas con confianza en si mismas:

  • Creen en sus habilidades para hacer algo.
  • Sienten que tienen el control de tu vida.
  • Sienten que son capaces de hacer lo que planean y quieren.

Fíjate bien. No es un gen, no es algo innato, dado. Es una creencia (pensamiento) y un sentimiento. Por lo tanto, como ya sabes, se puede trabajar.

Y tiene el foco en el futuro. Es la creencia en tus habilidades futuras, en tu capacidad de aprender, de perseverar, resolviendo problemas y superando obstáculos para conseguir hacer lo que has planeado.

No es algo que se basa en lo que ya has hecho o en las habilidades que ya tienes, si no en lo que crees que puedes lograr en el futuro. Por tanto, se puede construir. Sea cual sea tu punto de partida.

Esto es tremendamente importante.

¿Qué sientes en vez de confianza?

Si no tienes confianza en ti misma, estás sintiendo otra cosa en su lugar: duda, confusión, miedo.

Esas son de las emociones negativas que no queremos alimentar. Esas no son de las negativas pero útiles. Estas hay que gestionarlas para superarlas.

Dudas de tí misma porque no estás segura de ser capaz de asimilar el sentimiento negativo que te va producir el fracaso. La humillación, la vergüenza si fallas. Esa duda te hace mantenerte en terrenos donde te encuentras cómoda y no intentar cosas nuevas. Para evitar un sentimiento fallas por anticipado.

La confusión es una excusa barata que consideramos legítima para no hacer algo. Es nuestro cerebro bombardeándonos con miles de ideas y pensamientos a la vez sobre lo dificil que va a ser y lo poco que sabemos y aturullándonos con miles de opciones que nos llevan al bloqueo. La confusión hay que apagarla y no dejarla entrar porque es nociva. No es una razón legítima para no hacer algo.

El miedo es como la duda. Es un miedo a una emoción. Si sabes manejar tu mente y tus emociones, estarás dispuesta a experimentar cualquier emoción. Cuando te das cuenta de que lo peor que te puede pasar es una emoción y sabes que eres capaz de manejar una emoción, te permites intentar y fracasar.

De donde viene la confianza en una misma

Es frecuente pensar que la confianza viene de tus resultados. Pero la confianza es una emoción y sabes que todas las emociones vienen de un pensamiento.

Quiero insistir en esto porque solemos verlo al revés. Pensamos que las personas exitosas tienen confianza en sí mismas como consecuencia de su éxito. Lo que te estoy diciendo es que es al revés.

El éxito es consecuencia y no causa de la confianza en tí misma.

Tienes que tener confianza en tí misma a priori, por adelantado para iniciar la acción. Para atreverte a hacer. Para atreverte a fallar.

Si no la tienes, tienes que desarrollar una mentalidad de crecimiento (no dejes de leer mi blog sobre el tema si no lo has hecho ya).

Tienes que creer en tu capacidad de desarrollar tus habilidades y de aprender. Porque la confianza es creer en lo que puedes hacer en el futuro cosas que hoy no sabes. Si crees que tus capacidades son fijas, no verás sentido a intentar algo nuevo y no estarás dispuesta a experimentar el esfuerzo y emociones negativas necesarias para crecer.

Y tienes que entender tu valía como intocable. Tu autoestima no se ve mermada por el fracaso. Si fallas en algo, limita el fracaso al área concreta en que has fallado, no te cuestionas toda tu valía.

No puedo subrayar suficiente la importancia de este tema.

Si cuando fallas en algo te cuestionas todo tu ser por completo, fallar se convierte en un suplicio. Intentarlo es una condena. Y ¿quién puede garantizar que lo va a conseguir a la primera? Jamás intentarás algo nuevo.

Pero si fallas y limitas el fracaso al área en que estás aprendiendo y entiendes que el fracaso es parte del proceso, tu estima queda intacta. ¿Ves la diferencia? Así sí, te animas a intentar cosas nuevas.

Confianza Versus arrogancia

Hay quien confunde las dos. Y no se parecen en nada.

Tener confianza en tí es un término absoluto. No la tienes en comparación con nadie. Es interna. Entiendes tu valía como ser humano (recuerda el blog de la semana pasada) y tu aprobación es interna, no se basa en lo que otros piensen de tí.

Así, no necesitas ser mejor que nadie. Eres valiosa y lo son también los demás.

Las personas soberbias parecen seguras, pero vienen de la inseguridad, por eso necesitan desmerecer al resto. Su opinión de si mismos lo es en términos comparativos. Por eso quieren empequeñecer al resto para sentirse ellos más.

Eso es peligroso, como ves, porque cuando los demás crecen mejoran tu concepto de tí mismo empeora. Y tu valía es siempre la misma, porque no depende de tus resultados si no de ser un maravilloso ser humano.

La gente que cree en sí misma de verdad derrocha positividad, su confianza es contagiosa, te sientes bien cuando estás con ellos. Viven en mentalidad de abundancia en la que saben que la excelencia, lo bueno no está limitado. Los recursos positivos son ilimitados, que otro tenga algo bueno no quiere decir que hay menos para tí.

La confianza se contagia y se pega, así que procura rodearte de gente así. La inseguridad se disfraza de soberbia y arrogancia. Ahí no quieres estar.

Cómo tener más confianza en ti

¿Cómo confías en alguien? Conociéndolo, ¿verdad? Cuanto más te conozcas, más vas a poder confiar en tí.

Lo primero que necesitas es observarte. Fíjate en qué pensamientos tienes y a qué resultados te están llevando dichos pensamientos. Cuando de verdad entiendes esa relación, tomas consciencia de la necesidad de manejar tu mente. Y cuando empiezas a manejar tu mente a propósito y ves cambios en tus acciones y cómo tu creas tus resultados, construyes confianza.

Hay personas que ese proceso lo hacen automáticamente. Por su crianza y educación han aprendido a utilizar productivamente su mente. Son disciplinados y perseverantes. Y han conseguido resultados en su vida.

Los resultados que tienen retroalimentan tu confianza si. Pero, cuidado, por los pensamientos que crean. No son los resultados los que crean la emoción de la confianza, si no que los resultados exitosos es fácil interpretarlos con pensamientos positivos.

Hay gente proponiendo tomar acción, haz cosas para coger confianza. Sí, hay que hacer. Hay que atreverse, salir de la zona de confort. Pero entiende desde qué emoción actuas. Si actúas desde el miedo, no vas a conseguir los resultados que quieres y vas a retroalimentar el pensamiento que generó el miedo. El resultado va a ser el contrario del que quieres.

Crea confianza con tus pensamientos en modo consciente, y refuérzala y retroaliméntala con los resultados en modo inconsciente.

Eso es para mí la confianza en mí misma. Sé que pase lo que pase, tengo los recursos mentales para salir airosa de la situación. Pase lo que pase, lo voy a resolver y voy a estar bien.

Y esto es tranquilidad, libertad y seguridad para siempre. Te animo a trabajarla.

Seguiré todo el mes de octubre hablando de autoestima y confianza. Y en Mujerdristas va ser el tema que vamos a estudiar y a trabajar a fondo en noviembre. El plazo para inscribirse se abre el día 20. Si quieres más información sobre el programa mándame un email a agliebana@lavidaquequieres.com

Feliz día

Ana

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