La vida que quieres

Ana García Liébana

Días en que no me aguanto ni yo

Hay días que tengo un humor horrible, pero algo exagerado. Es como si me poseyera una señora amargada que odia el mundo. Esto antes no pasaba, empezó de pronto, no sabría decir cuándo, pero lo asocio a los embarazos. Me pasa los días antes de la regla, vale, típico, pero antes no me pasaba, y además, también me pasa algunos días sueltos, lo que me despistaba enormemente.

Preguntando a mis amigas me di cuenta de que muchas de nosotras empezábamos a tener un auténtico calvario los días antes de la regla y algún otro día, que me parecía aleatorio (pero no lo es), en el que literalmente, se nos va la pinza.

Un humor de perros, unido a la privación de sueño al tener niños pequeños y la frustración por la aspiración a super woman de querer llegar a todo estando además divina, se traducían muy habitualmente en explosiones de ira totalmente desproporcionadas contra mi marido y mis hijos. Y eso no es lo peor. Lo peor es la culpa y vergüenza que sientes lueo.

Yo he llegado a montar escenas dignas de película, sintiéndome completamente avergonzada después. «Vaya ejemplo estoy dando a mis hijos». Lo peor de todo es que sentía que no tenía ningún control y que no podía hacer nada.

Pero me resistí a aceptarlo porque esa señora que me poseía en esos momentos (de verdad era como Mr. Jeckyll) no me gustaba nada. Quería echarla de mi vida, cuanto antes.

Y me puse a estudiar.

No me podía imaginar que tenía tanto que ver con mis niveles de ciertas hormonas y que es algo totalmente natural y, más aún, cíclico y, por tanto, anticipable y gestionable. (En parte) Y saberlo hace algo. Al menos me puedo preparar.

La señora esa tan desagradable no ha desaparecido del todo, no te voy a engañar, pero la recibo de otra manera, porque la espero y sé exactamente cuando va a venir. Además como la conozco a la perfección la trato algo mejor, pues ya no me cae tan mal. He reducido la resistencia y he desarrollado estrategias para suavizarla. Y se nota.

Además, he aprendido una cosa buenísima que no sabía. Y es que igual que las hormonas nos juegan malas pasadas ciertos días, otros días del ciclo son consistentemente muy buenos. Es decir, hay días concretos en tu ciclo en que tu humor va a estar arriba y tu energía por las nubes. ¿Por qué no planificar tu vida utilizando esta información tan relevante?

Quiero dar créditos desde el principio porque al fin y al cabo hoy sólo comparto lo que he aprendido del trabajo de una chica en concreto. Se llama Gabrielly Litcherman y su proyecto es Hormonology. Tiene hasta una app para irte guiando con lo que puedes esperar cada día. Te dejo todo los links al final del documento. Lo dicho, todo el mérito de ella. Aún así, quería compartirlo en mi blog porque para mí el trabajo sobre productividad no es sólo trabajo sobre la planificación o la organización. Creo que la auténtica potencia es complementarlo con el cuidado del cuerpo y la mente.

Entender tu ciclo menstrual

Lo primero que no sabía (o no recordaba porque esto nos lo explicaron en clase probablemente) es que las mujeres tenemos un ciclo menstrual de unos 28 días y que en dicho ciclo pasan ciertas cosas en el mismo momento siempre y esto es igual para todas las mujeres (con ciclos regulares y sin problemas hormonales).

Es decir, podemos esperar ciertos niveles de energía, estados de humor y de libido concretos según la semana y día concreto del ciclo. Esto es muy potente. Podemos predecir cómo nos vamos a sentir el día siguiente. Es como la previsión meteorológica, pero sobre ti. Bastante guay.

Y esto es así por las fluctuaciones que se producen en nuestras hormonas, en concreto, sobre 3 hormonas esenciales en todo esto: la progesterona, la testosterona y los estrógenos.

Vamos, que nuestro ciclo menstrual es algo más complejo (e interesante) que sangrar unos días y el mítico mal humor de los días previos.

No me voy a poner en plan técnica aquí, no tendría sentido, no soy médico y esto no es un blog científico, me voy a limitar a la parte práctica de ello que es la que me interesa como coach y al final os dejo bibliografía por si queréis profundizar.

La semana 1. Sube la energía

La semana 1 comienza cuando te baja la regla. Se caracteriza la subida de estrógenos, por lo que según avanza la semana experimentarás un incremento en tu energía y una mejora de tu humor y paciencia. Es una buena semana en términos de motivación, optimismo y te notaras hábil en fluidez verbal y en memoria.

Durante la semana sube la libido, lo que siempre me ha parecido una broma pesada, pero así es. Es una semana de extroversión y en la que te sentirás sociable.

[No sé si te pasa, yo cuando nos hacían test en el trabajo y había que decir si ereas introvertida o extrovertida y yo nunca sabía bien qué contestar, porque depende… hay días que estoy expansiva y quiero compartir con el mundo todo y otros que me quiero meter en mi caparazón y leería todo el día sin tener contacto con otro ser humano tan feliz].

Bueno ,pues tiene una explicación hormonal. No soy ni una cosa ni la otra. Las generalizaciones son incorrectas. Tenemos cierta tendencia, por supuesto, pero luego va por semanas. Y está bien.

Si no notas energía esta semana, hay que vigilar el hierro, si te baja por el sangrado- es una buena semana para comer alimentos ricos en hierro (pero por favor, no tomes suplementos de hierro sin consultar con un médico). Yo aquí comparto cosas que me ha venido bien conocer, pero sabes que soy muy seria y la salud y la nutrición son temas serios.

Interesante, se reduce el apetito y es más fácil comer alimentos sanos.

A efectos de entrenamiento, es una buena semana para hacer ejercicios de resistencia porque fortaleces el músculo más rápido y con menor esfuerzo.

[De nuevo, no empieces a hacer ejercicio de resistencia sin haber preparado tu cuerpo primero. Si vas a hacer deporte empieza siempre por el anaeróbico (andar o correr suave) y flexibilidad. No te lesiones]

La semana 2. La mejor semana

Es la mejor semana del ciclo. Los niveles de estrógenos y testosterona alcanzan su máximo nivel del mes. Experimentas buen humor, mucha energía, la libido por las nubes, eres comprensiva y muy dicharachera, y te sientes con ganas de socializar. Eres especialmente ágil mentalmente.

Curiosamente, tenemos más tolerancia al dolor por la subida de estrógenos por lo que es bueno momento para ir al dentista o esas actividades incómodas, por ejemplo.

Esta es la semana en la que programar tus eventos importantes. Si puedes elegir, organiza tu trabajo del mes y tus viajes conforme a tu ciclo.

La semana 3. Todo se da la vuelta. De golpe

Empieza el día después de la ovulación. Todo se da la vuelta y bastante de golpe. Sube la progesterona (que es sedativa) y bajan la testosterona y los estrógenos, aunque estos vuelven a subir al final de la semana.

La libido se va al suelo. Puro contraste con la semana anterior. Quizá merece la pena compartirlo con tu pareja. Hace unos días estabas apetente y de repente no quieres ni que te toquen como un palo. Como los humanos tendemos a pensar que todo es culpa nuestra quizá piense que ha hecho algo mal. El inicio de la tercera semana es un día para marcar en el calendario y conocerlo los dos.

[Sí, soy consciente de que después de tener niños la semana dos probablemente ya no es tampoco para tirar cohetes, pero aún así, merece la pena conocer esta circunstancia y manejarla].

Son días en que no tenemos apetito sexual pero sí mucha necesidad de conexión emocional. Estamos cariñosas.

Los primeros días hay una bajada fuerte de estrógenos que se pueden traducir en irritabilidad y mal humor (aparecen los síntomas del síndrome pre-menstrual). Para mí justo el inicio de la semana 3 es un día muy complicado y antes de saber esto me volvían loca. Entendía el síndrome pre-menstrual pero aquí era como «¿pero ahora qué pasa?» Pues ya lo sé.

La progesterona va subiendo y nos sentimos más cansadas y reservadas. Realmente tenemos menos capacidad verbal. Y es habitual sentir tristeza y ganas de llorar.

A vigilar, la subida de esta hormona te va a llevar a querer comer comida más calórica y grasa. Vas a experimentar antojos, más hambre y ganas de comer más a menudo (parece que el cuerpo está preparándose para ¿el embarazo?…).

Cuidado, porque con la progesterona alta se pueden producir desajustes en la insulina más fácilmente. Si tienes hambre puedes experimentar cambios muy bruscos de humor por una bajada de azúcar.

Mi abuela era famosa por su mal humor cuando tenía hambre. Hoy sé lo que le pasaba. Mi marido se ha reído TANTO de mi con mis ataques de hambre en que literalmente pensaba que me moría allí mismo. Hoy sé que es un desajuste de insulina.

Procura comer sano, alimentos ricos en agua y cuídate mucho esta semana.

Por el lado bueno, quemas más grasa esta semana. El ejercicio además te ayudará con la retención de líquidos. Es buena semana para ejercitarse- correr, no de resistencia.

La semana 4. El síndrome pre-menstrual

Son los 6 días anteriores al inicio del sangrado. Los estrógenos bajan y cuanto más bajen más probable es que nos sintamos más irritables, tristes o ansiosas.

De todas formas es una semana que varía mucho según las mujeres y en ti misma según los meses ya que influyen muchas variables como tus hábitos alimenticios, tus pautas de sueño, que hagas deporte o no y tus rutinas para reducir tu nivel de estrés.

Investigando sobre el tema descubrí que entre el 20 y el 50% de las mujeres en edad fértil tienen síndrome premenstrual. Y alrededor de un 5% sufren una forma grave de síndrome premenstrual que se denomina trastorno disfórico premenstrual. Lo menciono porque como si te sientes mal esos días lo vas a achacar a la regla, quizá no le des la importancia que merece a lo que quizá es algo más grave. Si no puedes hacer tu vida normal durante esos días, si realmente ves afectada tu actividad, es momento de consultar a un especialista.

Volviendo a una semana 4 normal de tu ciclo, lo que está claro es que baja el ánimo en general y que tienes más tendencia a enfocarte en lo negativo. Es una semana en que es más importante que nunca hacer tu trabajo personal diario: tus autocoaching para reenfocar tu mente hacia lo positivo y darle aire y espacio a lo bueno, evitando la tendencia en estos días de regodearnos en lo malo y reforzar el drama. Dosis extra de autocuidado estos días.

Un detalle importante, que sepas que te va a apetecer comida rica en carbohidratos porque cuando los estrógenos bajan, y en esta semana llegan a su mínimo, tiran hacia abajo de la serotonina, un neurotransmisor que modera el humor en el cerebro. Los carbohidratos ayudan a subirlo por eso tu cuerpo te los va a pedir. (El cuerpo humano es la bomba, tan complejo, tan poderoso…me encanta).

A cambio quemas más grasa si haces ejercicio aeróbico en los dos días anteriores a la bajada del período. Así puedes controlar tu peso.

Cómo reducir el síndrome pre- menstrual

Yo creo que seguro que lo sabes, pero ya que estoy hablando de esto, voy a recopilar las recomendaciones de los expertos para limitar los efectos negativos de las alteraciones hormonales.

En realidad, esto que te voy a poner ahora ayuda siempre a mantener un buen estado de humor y energía porque libera otras hormonas importantes (de las que hablaré otro día).

  • Dormir bien, al menos 7 horas. No más de 8.
  • Practicar deporte de forma regular. Moderado. Si no practicas ejercicio habitualmente empieza por ejercicio anaeróbico (andar, correr suave, bajas pulsaciones) y evita el aeróbico (el intenso, explosivo que sube mucho las pulsaciones) hasta que hayas cogido intensidad física. Si haces ejercicio aeróbico sin haber preparado tu cuerpo primero le haces daño (vas a quemar azúcar no grasa y a liberar toxinas en tu organismo. No es lo que quieres).
  • Practicar actividades de reducción del estrés, meditación, relajación, yoga o la que a ti te sirva (bailar, dibujar, escribir, colorear, coser, tocar música)
  • Cuidar tu alimentación, comer sano frutas, verduras y leche. Alimentos ricos en agua.
  • Comer más proteína y menos azúcar y cafeína (sí…yo noto si reduzco la cafeína, que me encanta, pero no me ayuda en esos días). No es tontería, yo he dejado de tener migrañas hiper- vigilando mi alimentación y nivel de hidratación estos días, acompañándolo de autocoaching para reducir el estrés)
  • Reducir la sal si tienes retención de líquidos.

Tienes mucho más control y poder del que crees

Quiero decirte que hay todo un mundo de optimizar tu estado físico y mental. Sentirte bien, fuerte, con un nivel alto de energía no es casualidad. Tampoco es genético. Es provocado. Dentro de tus posibilidades y predisposición podemos hacer mucho para sentirnos mejor. Y hacemos mucho para sentirnos peor. Comer basura. Sedentarismo. No practicar actividades o estrategias que reduzcan nuestro estrés.

Merece la pena conocer tu cuerpo y cuidarlo. Además que se hace círculo virtuoso. El cuerpo y la mente se retroalimentan positivamente y cada vez estás mejor en los dos ámbitos.

Feliz día

Ana

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