El proceso para creer posible lo imposible

Hoy te enseño el proceso a seguir para creer posible lo imposible. Entrena tu cerebro para producir pensamientos alineados con los resultados que buscas

La semana pasada hablaba con una clienta de cómo pensar a lo grande es una habilidad que se puede desarrollar con la práctica. Le contaba que te basas en tu confianza para creer que serás capaz de hacer algo frente a toda evidencia en contrario.

Me gustaría compartirlo contigo porque sé que es algo que creemos que no está a nuestro alcance, que es para algunos privilegiados, personas con una mente más capacitada, que nacieron así. Y no es cierto. Tenemos mucho margen de mejora en nosotros.

Que no digo que todos podamos ser Einstein. Pero podemos ser nuestra mejor versión. Y esa, suele estar por explotar.

Lo imposible

Tus pensamientos actuales te están consiguiendo tus resultados actuales de tu vida. Tu realidad está creada por tus pensamientos actuales. ¡Miento!, tu realidad está siempre creada por tus acciones y comportamientos. Lo que ocurre es que actúes o no depende en último lugar de lo que piensas. Entonces, para crear otros resultados (otra realidad) tendremos que modificar nuestros pensamientos.

Y esta es la parte más complicada de nuestro crecimiento. Practicar a propósito otros pensamientos. Creerte otros pensamientos. Desarrollar un nuevo sistema de creencias.

Neuroplasticidad

Lo primero y más importante es que entiendas que puedes cambiar. Esa es la primera creencia que hay que cuestionar, la de «Yo soy así».

Esto es, sin duda, la mayor revelación que nos ha traído la neurociencia.

La neuroplasticidad es la habilidad del cerebro de modificar su estructura a cualquier edad. El cerebro modifica constantemente sus redes neuronales. Cada experiencia, cada cosa nueva que aprendes, lo modifica. Es alucinante el cerebro humano, de verdad.

Una creencia es un pensamiento que has pensado tantas veces que se ha automatizado, ha pasado a nuestro inconsciente. Lo damos por verdadero, y lo asumimos como parte inherente a nuestro carácter.

Modificando tus creencias

Para modificar una creencia, primero necesitas, lógicamente, ser consciente de ella y luego elegir un pensamiento alternativo que te ayude en nuestra meta. Cuando tenemos un pensamiento más alineado con los objetivos que queremos conseguir tendremos que practicarlo expresamente hasta convertirlo en un pensamiento automático.

Esto así escrito parece sencillo. No lo es. Pero como todo, la práctica hace al maestro.

Toma consciencia de tus pensamientos

El primer paso es ser consciente de nuestras creencias y buscar los pensamientos venenosos. Son pensamientos que están saboteándonos, completamente enfrentados con nuestro objetivo, pero están tan arraigados en nuestro sistema de creencias que nos pasan totalmente desapercibidos. Son pensamientos en apariencia inofensivos pero que nos llevan a una emoción, y por tanto, forma de actuar no deseada.

El primer trabajo, por tanto, es localizar estos pensamientos.

Dice Byron Katie que vivimos nuestra vida regidos por pensamientos no investigados, creencias que damos por buenas, para que no hemos sometido a ningún proceso de veracidad. Es como si viviéramos en la etapa mental de que la tierra es plana y el sol gira alrededor nuestro.

El principal problema es que pensamos que son hechos. Te pongo algún ejemplo.

Una clienta que quiere dejar de fumar. Tiene, entre otras, estas creencias: «Fumar me tranquiliza» «Fumar me ayuda a concentrarme». A ella le parecen hechos, no lo son. Fumar no tranquiliza. Nunca. Son siempre nuestros pensamientos lo que nos agita y lo que nos relaja. Te pones nerviosa, piensas en fumar, eso te pone nerviosa aún. Fumas, y como tienes esa creencia te relajas y perpetúas la creencia.

Mucho cuidado con esos pensamientos que nos acompañan desde quien sabe cuando, que parecen inofensivos pero son tóxicos para ti.

Si quieres vivir de forma más equilibrada, con menos estrés, sabes que tienes que organizarte mejor. Si crees, yo no soy organizada como una verdad irrefutable, creerás que no tienes más remedio que vivir estresada y agobiada. Extrae tu sistema de creencias y cuestiónalas, investígalas.

Eligiendo nuevas creencias

Bueno, ya has tomado consciencia de tus pensamientos y has entendido el impacto que tiene en tus resultados. Este paso ya por sí sólo es un enorme avance. A veces basta con verlo así para que se produzca el cambio en ti automático. Otras veces, se trata de una creencia arraigada y el pensamiento no nos abandona con tanta facilidad.

El siguiente paso en este caso es buscar pensamientos que sean más beneficiosos para nuestra causa. Tienes que reprogramar tu cerebro.

Aquí tienes dos fuentes de información, internas y externas.

Internamente, vas a echar mano de nuestro procesador hiper potente que se llama lóbulo frontal. Es la máquina más sofisticada de la tierra. Es capaz de imaginar cosas que no existen.

La forma más directa de activar tu super cerebro (este nombre me lo he inventado eh?, no es muy técnico, pero a mí me predispone alegremente hacia él y su capacidad) es a través de la hipótesis.

El idioma castellano es maravilloso porque tiene el modo subjuntivo. Aprovéchalo. Vas a imaginarte que lo has conseguido, vas a imaginarte que eres una persona que tiene o vive como tú quieres.

Si hubieras conseguido «y aquí pones tu objetivo imposible». ¿Qué tipo de pensamientos sentirías con respecto a tu objetivo? ¿Qué emoción sentirías? ¿Cómo actuarías?

Y otro modo es aprender Pensar como piensan otros. ¿Cómo piensan las personas que han conseguido lo que yo quiero?

¡Copia!

Otra de las capacidades del ser humano es que podemos aprovechar el conocimiento pre-existente. ¡Hazlo! Lo digo totalmente en serio.

Hay documentales, biografías donde puedes observar perfectamente cómo piensan otras personas. Las personas piensan como hablan. Escúchalas. Escucha de verdad.

Disponer de los pensamientos adecuados para tu objetivo es el único modo de conseguir modificar tus resultados.

Yo dejé de fumar convirtiéndome en no fumadora primero en mi cabeza. Lo mismo hice para ponerme en forma y para convertirme en emprendedora. En ese momento no tenía ni idea de que lo estaba haciendo, pero hoy sé que modifiqué mi sistema de creencias con respecto a mí, al tabaco y al ejercicio físico y reprogramé mi cerebro.

Tenemos capacidad a cualquier edad de reprogramar nuestro cerebro. Podemos «copiar» los cerebros de gente que nos gusta, bueno podemos incorporar sus pensamientos, esto es lo que en Programación Neurolinguística se conoce con El Modelado de la Excelencia.

Esto nos ahorra mucho tiempo. No necesitamos reinventar la rueda, si no apalancarnos en los siglos de conocimiento humano.

Practica tu imposible

Cuando practiques puedes enfocarlo como un juego, sin tomártelo muy en serio, para eliminar las barreras naturales que te lanza tu cerebro cuando le dices que quieres hacer algo imposible (imposible para ti hoy).

Planta que surge de la nieve

Observa tus creencias, busca tus falsos amigos (esos pensamientos que parecen inofensivos pero están cargados de sabotaje), escucha personas que tienen otros pensamientos e identifica pensamientos poderosos, mejores para conseguir tu objetivo y practica creerlos.

Recuerda que experimentarás disonancia cognitiva, y está bien.

Recuerda que fallarás, y está bien.

Pero si abres la puerta a la posibilidad, si le dices a tu cerebro que lo quieres, que merece la pena y le demuestras que es importante para ti consistentemente, tu cerebro te irá dando respuestas y te dará opciones, donde al principio solo había bloqueos.

«Siempre parece imposible hasta que se hace»

Nelson Mandela

Si quieres profundizar en cómo creer nuevos pensamientos la Escuela de Autocoaching te interesa:

Escuela de Autocoaching

El autocoaching es la práctica diaria de entrenar tu mente para manejar tus emociones y obtener los resultados que quieres para ser feliz. En tus términos.

Es un método probado de entender lo que te pasa, identificar lo que lo provoca y actuar sobre ello

Y en mi programa Escuela de Autocoaching te enseño a convertirte en una experta en ello, llevándote por un proceso de aprendizaje aplicado en gestión emocional y automotivación.

Para procesar y gestionar mejor las emociones negativas (culpa, enfado, frustración, agotamiento mental, impaciencia).

Y para aprender a evocar emociones positivas (alegría, ilusión, motivación, satisfacción, serenidad) cuando las necesites.

Conócete. Cuídate. Crece

Referencias: Desarrolla tu cerebro (Joe Dispenza). El Trabajo (Byron Katie), Brooke Castillo (el modelo, pensamientos puente), Tony Robins (Desata Tu poder ilimitado-el modelado de la excelencia), Time to think (Nancy Kline)

Fotos: gracia Unsplash. hoy fotos de victor-g, jilheyer, krysalex y bonteque

Los datos de carácter personal que facilitas serán almacenados en un archivo de Ana García Liébana y mi proveedor de email, y tratado conforme a la ley. Cualquier duda envía un email a  agliebana@lavidaquequieres.com.