¿Cómo se consigue La Vida Que Quieres?

Hoy te propongo reflexionar sobre los próximos años de tu vida, analizando qué proyectos debes llevar a cabo para transformar tu vida en tu vida soñada y qué nuevos hábitos y destrezas debes adquirir para convertirte en la persona capaz de lograr dicha transformación.

Fases para crear La Vida Que Quieres

Una transformación de calado, el diseño de tu proyecto de vida tiene 3 partes fundamentales: la planificación (la pensada inicial, la organización), el desarrollo (la puesta en marcha) y el seguimiento (asegurarnos de que conseguimos nuestro objetivo).

Vamos a empezar por la planificación. Y vamos a hacer una planificación a 4 niveles. Todas son esenciales. Hazlos. Date el gusto. El tiempo invertido tiene un retorno poderoso, te lo garantizo. Resérvate un hora esta semana y durante las próximas 4 semanas, para ir paso a paso. Decide que te vas a comprometer con tus ambiciones.

Empezaremos por lo más general y desde ahí profundizaremos, añadiendo detalles.

Planificación estratégica o vital. Largo plazo (5/10 años)

«Planificar es traer a la vida una idea»

Empieza por una pensada a largo plazo de tu vida, de tus metas. Es lógicamente a alto nivel y te marca las grandes líneas, aspiraciones vitales. Esta planificación es tu brújula. Es más bien una reflexión, y es esencial. Te mantiene orientado hacia tus sueños. Vamos a trabajarla a 10 años, jugando con escenarios. A largo plazo tu mente se atreve a soñar, porque se libra de la esclavitud del Pero ¿cómo lo hago? Responde a preguntas tipo:

  • ¿Cómo quieres que sea tu vida dentro de 10 años?
  • ¿Qué clase de persona quieres ser tú en ese momento?
  • Lista lo que te propones conseguir sí o sí durante los próximos 10 años
  • ¿Qué no estás dispuesto a tolerar en tu vida durante los próximos 10 años?
  • Si no consiguieras el cambio que quieres, ¿qué pasaría?

Planificación de proyectos. Medio plazo (anual y trimestral)

Cuando sabes hacia dónde quieres dirigirte, es fácil identificar proyectos que debes acometer para llegar a tu objetivo.

¿Qué necesitas para tener la vida que has definido?

¿Qué proyectos debes acometer?

¿Tienes que estudiar, formarte en algo?

¿Necesitas ahorrar?

Los proyectos durarán meses, quizá años. Si es el caso, trocéalos, es mejor que sean más pequeños. Listarás los proyectos y los planificarás temporalmente (a alto nivel, orientativo). Unos los acometerás este trimestre, otros en los próximos. Planificas en mayor medida los del trimestre en curso, pero es esencial tener la visión global de todo lo que tiene que pasar para llegar finalmente al objetivo a largo plazo.

¿Qué tiene que empezar este año para estar acabado dentro de 1 año? ¿Qué cambios de calado necesito comenzar a construir en mi negocio hoy para en 3 años haberlo transformado en lo que quiero?

«Una meta sin un plan sólo es un deseo»

(Antoine de St.-Exupéry)

Planificación de tareas. Corto plazo (mensual y semanal)

Uno de los mayores retos de mis clientas, sobre todo emprendedoras, es conseguir trasladar las ideas (proyectos potenciales) en actividades concretas dentro de su calendario.

El día a día nos abruma, nos arrastra y muchas de esas ideas se quedan en eso, ideas dentro de nuestro cerebro que nunca ven la luz del día.

Esto nos hace repetir nuestros años como el día de la marmota, de forma muy continuista, sin grandes cambios, sin conseguir grandes resultados.

Hay que asignar tiempo a los proyectos, tanto personales como profesionales o familiares. Reserva el tiempo en el calendario. Sólo el hecho de poner algo en el calendario nos hace ser mucho más serias sobre eso.

Planificación diaria. Hábitos

Y, el ultimo nivel, pero sin duda el más importante. Para conseguir tus objetivos y cambiar las cosas, necesitas cambiar de hábitos y tus sistemas (la forma en que haces las cosas, los procesos en tu negocio, por ejemplo). Esto es algo que mucha gente olvida.

Si quieres algo que no tienes hoy, tendrás que estar dispuesto a hacer algo que no haces ahora.

Este nivel supone establecer una estrategia para mejorar tu productividad e incrementar tu nivel de energía. Es llevarte al siguiente nivel, a una nueva versión mejorada de ti mismo en la que tus hábitos, tus acciones diarias te hacen pensar mejor, ejecutar mejor.

Si eres el mismo, consigues los mismos resultados. Cambiar tus resultados te exige cambiar tú primero.

Aquí tienes muchas herramientas a tu disposición. Hoy en día podemos entrar en las mentes de otras personas que han conseguido lo que queremos y acelerar el proceso. Leer libros autobiográficos, escuchar cómo hablan en redes, en entrevistas, entender qué hábitos tienen son estrategias muy buenas para iniciar tu transformación. No se trata de copiar sin sentido. Es más sutil. Es entender que te puede funcionar a ti, según tu personalidad. Inspirarte y desde ahí coger la fuerza para probar y atreverte con cosas nuevas. Y es permitirte confiar en ti y tu capacidad de crecimiento, de llevarlo a cabo.

Planificación financiera

Hay otro tema que me gusta añadir, porque para eso vengo de banca, es el componente financiero.

Muchos errores veo por obviar esta parte. Por no ser sinceros con nosotros mismos sobre ella, o por simplemente, olvido.

Vivimos en un mundo en que existe el dinero y necesitas dinero para pagar los recibos. El dinero es status y es muchas cosas. El dinero tiene asociaciones divertidas sobre lo hace en la gente. Creencias que nos condicionan, nos limitan o nos ensalzan. Lo que pensemos sobre el dinero condiciona nuestras necesidades y el uso de nuestro tiempo. Debe ser parte de nuestra reflexión.

La planificación financiera consiste en reflexionar sobre tu situación financiera y patrimonial y establecer una estrategia a largo plazo. Se trata de conseguir control y una tranquilidad financiera en el largo plazo, que nos permita atrevernos a tomar determinadas acciones hoy.

En mi experiencia, muchas parálisis que tenemos las personas se basan en un miedo financiero, la sensación de falta de opciones. Tener una estrategia financiera pensada, un colchón adecuado a nuestra personalidad (hay personas que para estar cómodos necesitan disponer de un colchón más holgado que otras), una inversión diversificada y planes de contingencia ante imprevistos proporcionan un punto de partida esencial para marcarse objetivos a largo plazo que requieren un mayor inversión para un mayor beneficio. También requiere conseguir una mentalidad financiera eficiente y cómo desprenderte de las creencias limitantes sobre el dinero, más habituales de lo que creemos.

Reflexionando sobre tu futuro

Reflexionar no es suficiente para conseguir nada. Esto está claro. Las cosas se consiguen tomando acción. Pero sin reflexión no hay cambio. Sin una meta que te ilusione, tu motivación para cambiar no existe. Y sin un claro motivo para cambiar, tu cerebro prefiere siempre quedarse donde está. Consume menos energía y minimiza el riesgo.

Conecta con la visión global, el por qué, el para qué. Es la forma de provocar el cambio. Es la forma de dejar de vivir el día de la marmota. Crea el cambio primero en tu cabeza. Crea un futuro que te guste lo suficiente para que pueda con la pereza y el miedo que te da intentarlo.

Y luego aprende lo que sea que necesitas para conseguirlo. Es nuestra posibilidad como humanos.

Nadie es capaz de conseguir logros importantes si no sabe planificarlos

En la Escuela de Autocoaching trabajamos esto en mucha profundidad. En caso de interés pulsa aquí.

Feliz día

Ana

PD. Una buena de comenzar el cambio es entender cómo estás ahora en productividad y nivel de equilibrio. Puedes medirlo con el Test de Productividad de La Vida Que Quieres. Abajo tienes el enlace para suscribirte y recibirlo.

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