La vida que quieres

Ana García Liébana

Coaching de productividad

El coaching es un proceso que te ayuda a alcanzar tus objetivos. Las palabras clave en coaching son objetivos y cambio. Sin cambio, no hay coaching. Sin objetivos claros y medibles, tampoco.

Un coach de productividad en concreto, está especializado en productividad, gestión del tiempo, conciliación y equilibrio para, mejorando en estas áreas, conseguir tus objetivos

Por ejemplo, si una emprendedora quiere mejorar los resultados de su negocio, incrementar su facturación de forma significativa, pero no quiere trabajar más horas, una inteligente forma de enfocarlo es analizar de qué manera trabaja en la actualidad y como puede mejorando sus sistemas y su gestión personal, hacer lo que hace en menos tiempo.

Coaching. Significado

El coaching ofrece un espacio seguro, abierto, colaborativo y confidencial en el que trabajar sobre tus retos, objetivos y aspiraciones.

Es una forma muy potente de explorar nuestras creencias y sistema de valores, entendiendo como éstos condicionan nuestra experiencia y comportamientos.

El coaching habilita un proceso de exploración interior cuyo resultado es una mejora en nuestro conocimiento personal que nos permite reenfocar muchas áreas de nuestra vida, desarrollar todo nuestro potencial y alcanzar nuestros objetivos y metas.

La traducción en español sería entrenador, pero como asociamos la palabra muy al ámbito deportivo, en la mayoría de los casos nos referimos al entrenamiento de habilidades personales y ejecutivas como coaching

¿Qué es el coaching personal?

El coaching puede orientarse al área profesional (coaching ejecutivo) o al personal. La diferencia depende de los objetivos que te marques y el área que quieras mejorar.

Si buscas, por ejemplo, mejorar la forma en que gestionas tu equipo, sería un proceso de coaching ejecutivo. 

Y si quieres conciliar mejor, organizarte de un modo más eficiente, en todas las áreas de tu vida, sería un coaching personal.

Habitualmente, el coaching ejecutivo lo proporciona la empresa mientras que los procesos personales los contrata directamente el cliente.

El coaching personal se conoce también como coaching de vida, por su traducción desde el inglés, life coaching, pues se refiere a mejorar tu vida.

Coach de vida

A mí el término coach de vida se me atasca, porque la vida así es muy grande. Pero sí me gusta el concepto coaching de vida, entendiendo que tienes un objetivo, quieres algo para ti y buscas un experto en ciertas habilidades que te pueda acompañar. La primera de estas habilidades es la de marcar objetivos y hacer seguimiento de ellos.

En realidad esa es la base del coaching, marcar una meta y explorar los medios para conseguirla. En el camino, habrá obstáculos y el coach te ayuda a resolverlos. A encontrar las salidas y las respuestas

Tipos de coaches: genéricos y especialistas

Hay coaches genéricos y otros especialistas. Puesto que la vida, como ya he dicho, es muy grande, a mí personalmente me gustan más los especialistas. Hay por eso coaches que se enfocan en una habilidad concreta y en un tipo de casuísticas concretas.

Por ejemplo, yo me he especializado en gestión del tiempo y productividad, porque antes de certificarme como coach fui muchos años gestora de proyectos. Son dos áreas que casan muy bien y al unirlas, aporto más valor como coach. Porque al gestionar proyectos te conviertes en una experta en planificación. Y yo era muy productiva, pero con un foco muy claro en el trabajo. Al ser madre, y tener que dividir mi atención, se me hizo bola. Y por eso empecé a estudiar sobre productividad, estrés, y conciliación y equilibrio.

Ahí está para mí el valor de la especialización.

Y tampoco es lo mismo gestionar tu tiempo cuando eres emprendedora que empleada, o cuando eres madre o no lo eres. Al especializarme en un tipo de cliente, puedo profundizar en mayor medida en las dificultades concretas que encuentra, crear herramientas específicas para ellas e investigar lo que dice la ciencia sobre, por ejemplo, el impacto de las hormonas en nuestros niveles de energía.

Para qué sirve el coaching

El coaching sirve para crecer en un ámbito concreto de tu vida y para conseguir objetivos. No va de hablar, de compartir, de sacar lo que llevas dentro. Va de cambiar algo. De ponerse un objetivo y alcanzarlo.

Es pragmático y es directo.

Se trata de buscar el camino óptimo para ti en la búsqueda de tu resultado. Es personalizado, no aplica recetas iguales para todos. Coge las mejores prácticas, cosas que hacen los maestros en un tema, pero como un traje a medida, hay que ver cómo encaja ese patrón (esa mejor práctica) en tu personalidad y tu vida y ajustarla.

Hay gente que dice que el coaching te ayuda a ser tu mejor versión. A mi eso me suena ñoño y pretencioso. Para mí, te ayuda a tomar acción. Para eso sí que es útil

Objetivos típicos de coaching de productividad

Los objetivos que se suelen marcar mis clientas tienen que ver con adquirir hábitos, el hábito de planificar, dejar de procrastinar y mejorar su conciliación.

Hay siempre un objetivo detrás del objetivo. ¿Para qué quieres adquirir el hábito de planificar? ¿Qué esperas conseguir al mejorar tu productividad?

Porque la productividad no es el fin. Solo es el medio para conseguir tus metas (crecer tu negocio o disfrutar de una vida más plena).

Feliz día

Ana

Ana García Liébana

Consultora y coach certificada de productividad

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