Manejar tus emociones. Tu vocabulario emocional

Aprender a manejar mejor tus emociones es esencial para llevar una vida plena. El autodominio es clave para obtener los resultados que quieres y para ello necesitas saber evocar emociones positivas y transformar tus estados emocionales negativos en otros más capacitadores.

El primer paso para manejar bien tus emociones es, lógicamente, conocerlas. Saber nombrarlas y diferenciarlas. Hoy vamos a trabajarlo.

Ampliando tu vocabulario emocional

El primer paso es saber identificarlas y nombrarlas. Te propongo un juego, ¿puedes describirme tus sentimientos ahora mismo? Coge un papel. No sigas leyendo que te he puesto muchas emociones abajo pero no quiero que las mires aún.

¿Te ha costado salir del bien/mal, triste/alegre?

Los humanos somos capaces de sentir emociones muy complejas. Y para mí, es en esa riqueza donde radica la belleza de la vida. Y nombrarlas con la palabra adecuada es esencial para afinar la calidad de la emoción.

Yo lo veo un poco como la cocina y las especias. Hay que trabajar el paladar y el olfato para apreciarlas, pero enriquece mucho la diversidad de platos y nos abre nuevos horizontes (comida india, thai, etc.)

Y es que no es lo mismo sentir decepción, que frustración o rencor. Paul Ekman, uno de los más reconocidos psicólogos en la materia, ha realizado un extensivo estudio sobre emociones y ha identificado 270 emociones. Nada menos.

Por eso te animo a incorporar a tu vocabulario términos más precisos para definir tus emociones. De este modo es más fácil entender qué pensamientos están generándose en ti como consecuencia de dichas emociones.

Te dejo las emociones identificadas por Ekman, las 70 positivas, 130 negativas y 70 variables (vaya, quizá sí tenemos una tendencia a lo negativo los humanos…).

Te invito a identificar las que sientes a menudo. Juega con los matices. Aprecia las intensidades.

Listado de emociones positivas

Llamamos emociones positivas a las que asociamos con algo placentero. Pero no tienen por qué ser positivas para ti necesariamente en el largo plazo o para la consecución de tus objetivos. Por ejemplo, la búsqueda del placer constante nos puede llevar a excesos, en busca del chute de adrenalina. La comodidad se siente bien, pero nos previene de afrontar nuevos retos y crecer como personas.

Son para mí emociones positivas las que promueven una acción con un resultado positivo para ti.

Pero a efectos de identificación el listado de Ekman es una gran herramienta y no voy a complicar más las cosas (en mis programas entro más en profundidad y matices, pero como punto de partida es más que suficiente).

Emociones positivas

Emociones negativas

Las emociones que solemos llamar negativas lo son porque las asociamos como estados emocionales quizá desagradables. Pero cuidado, las emociones, todas, son parte de la experiencia humana y son, por tanto necesarias.

Todas cumplen su función.

Aprender a manejar emociones negativas supone aprender a procesar las emociones, no bloquearlas o resistirlas.

El trabajo emocional no consiste nunca en suprimirlas, ni persigue que dejes de experimentar emociones negativas. De hecho yo animo a mis clientas a estar dispuestas a aceptar alguna emoción negativa en su vida. Porque son necesarias para el crecimiento.

Por ejemplo, como emprendedora sé que es necesario estar dispuesta a experimentar emociones negativas (el rechazo, por nombrar una, si no no ofrecería nunca nada).

Como madre, tienes que estar dispuesta a aceptar la preocupación, o no les dejarías ser independientes, ni aprender a andar ni salir nunca solos de casa o tomar sus propias decisiones.

Quieres sentirte triste cuando algo malo pasa. Sería totalmente inapropiado no hacerlo. Y tener la capacidad de sentirte indignada, ante una injusticia. Mucho trabajo cómo poner límites con mis clientas, y no se atreven a hacerlo por no sentirse incómodas.

El trabajo es saber identificarlas, procesarlas y aprender a retornar a estados emocionales positivos, para no quedarte anclada en lo negativo (en tristeza o apatía, por ejemplo que te podrían llevar a una depresión, o en un enfado constante que te lleve a una vida de insatisfacción y amargura).

Emociones negativas 1/2
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Fakecidad

Llamo fakecidad a la trampa de la falsa felicidad que nos transmiten las redes sociales.

Vemos constantemente fotos de personas que parecen estar felices en todo momento. Esto es una trampa, porque la vida no es así. Ninguna vida es así.

Todos, TODOS, sentimos tristeza, preocupación, miedo. Todos nos sentimos inseguros a veces.

Pero esa visión sesgada de trocitos elegidos de vidas perfectas es peligrosa. Te comparas y piensas Mi vida no es así. Claro que no. Tu vida es auténtica, completa, con momentos buenos y malos.

La persecución del placer constante y la felicidad eterna nos lleva al cortoplacismo y a no aceptar emociones negativas, como el esfuerzo o el sacrificio, porque parecen que no tienen sentido, que debemos estar haciendo algo mal, si no estamos siempre felices.

Las emociones variables

El hecho de que haya emociones clasificadas como variables ya te dice que esto de las emociones es un tema complejo. Y apasionante. Las emociones del siguiente listado son muy complejas y por tanto la forma en que se experimentan puede ser muy diferente según la persona y el momento.

Las emociones variables son muy interesantes, porque es en la intensidad en que la sentimos lo que hace que su experiencia sea positiva o no. Por ejemplo la duda puede ser negativa, si estás todo el día dudando, pero no dudar de nada te puede llevar a la arrogancia y a la falta de espíritu crítico y de mejora.

Emociones variables

Aprende a manejar mejor tus emociones

Te aseguro que sólo empezar a tomar consciencia de tu cuerpo y a prestar atención a tus emociones, crea grandes cambios en ti.

El trabajo en emociones es el más potente que puedes hacer. Te puede ayudar a evocar estados emocionales positivos, para motivarte a hacer lo que quieres, te ayuda a aceptar emociones negativas necesarias para tu crecimiento y te enseña cómo retornar desde estados emocionales negativos de vuelta a la calma, tranquilidad y alegría.

Es esencial para vivir una vida plena y equilibrada.

Feliz día

Ana García Liébana

PD. Si te interesa aprender a manejar tus emociones, te interesa la Escuela de Autocoaching. Si tienes dudas de si es para ti, la mejor forma de saber si mi estilo de coaching resuena contigo es suscribirte a la lista y leerme cuando escribo. Justo abajo tienes el formulario para hacerlo.

Escuela de Autocoaching

El autocoaching es la práctica diaria de entrenar tu mente para manejar tus emociones y obtener los resultados que quieres para ser feliz. En tus términos.

Es un método probado de entender lo que te pasa, identificar lo que lo provoca y actuar sobre ello

Y en mi programa Escuela de Autocoaching te enseño a convertirte en una experta en ello, llevándote por un proceso de aprendizaje aplicado en gestión emocional y automotivación.

Para procesar y gestionar mejor las emociones negativas (culpa, enfado, frustración, agotamiento mental, impaciencia).

Y para aprender a evocar emociones positivas (alegría, ilusión, motivación, satisfacción, serenidad) cuando las necesites.

Conócete. Cuídate. Crece.

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