5 pasos para conocerte mejor

Conocerte mejor es el primer paso para cualquier cambio. Si hay algo que no consigues o no has logrado la vida que te gustaría, empieza por conocerte mejor. Te cuento cómo hacerlo.

Ha empezado un año nuevo y nos hemos llenado de ilusión y de propósitos. Estamos a día 11 y te pregunto, ¿Cómo vas con ellos? Si no has conseguido arrancar o deshacerte de los hábitos que querías, te propongo que empieces desde el principio y dediques un tiempo a “Conocerte”. Conocerte en profundidad.

Nada va a cambiar si no haces cosas distintas, eso ya lo sabes. Y no puedes hacer cosas distintas hasta que entiendas por qué haces lo que haces.

Lo primero que quiero que entiendas es que nuestra vida, nuestras acciones están gobernadas por nuestros pensamientos. Tenemos más de 60.000 pensamientos al día y somos poco conscientes de ellos. Estos pensamientos están programados en base a nuestras experiencias, educación, valores y creencias.

Cuando tenemos un pensamiento, este pensamiento genera un sentimiento, una emoción y esa emoción genera una acción. El conjunto de acciones que realizamos a diario genera un resultado. Es decir, en último lugar, obtenemos los resultados como consecuencia de nuestros pensamientos. Y vamos por la vida prestándoles poca o ninguna atención.

Así que lo primero que quiero que hagas durante toda esta semana, sin falta, cada día, es escribir cuáles han sido tus pensamientos ese día. No todos, por supuesto, imagínate. Lista 50. Cada día durante 7 días. Y escríbelos. No vale con pensar un rato en ellos, tienes que escribirlos.

Escribe 50 de tus pensamientos diarios cada día durante 7 días

Lo segundo que te invito a hacer es a tomar nota de tus emociones. De nuevo, quiero que escribas qué emociones has sentido durante el día.

Para poder hacer esto, necesitarás ser consciente durante el día de estas emociones. Esto es lo ideal, pero desgraciadamente no estamos acostumbrados a escucharnos, identificar y aceptar las emociones que nos vienen, si no a reprimirlas. Pero no importa, ya trabajaremos eso.

De momento, aunque sea al final del día, lista las emociones principales que has sentido durante el día. Y te invito a ser específica. Intenta ir más allá de bien, mal, alegre, enfadada, contenta o triste. Los seres humanos somos complejos y nuestras emociones aún más. Y no es lo mismo sentirse triste que decepcionada, alegre que emocionada. Dale profundidad

Escribe tus emociones más frecuentes cada día durante 7 días

Lo tercero y último que quiero que controles esta semana es tu nivel de energía. Anota cuál ha sido tu energía durante el día, y si puedes, lo que te quita energía y lo que te aporta energía.

Sucesos, conversaciones, acciones, pensamientos, sentimientos, comidas, bebidas. Todos los momentos en que has notado una bajada o una subida en tus niveles energéticos. Es muy evidente cuando prestas atención.

Lista tus niveles de energía durante 7 días, detallando lo que te ha aportado energía y lo que te la ha robado

Después de hacerte esta “auditoría” durante una semana, tendrás una cantidad considerable de información. Ahora te toca analizarla. Por eso es importante que la hayas escrito.

Cuando la ves toda junta, en papel, es cuando puedes sacar conclusiones. Identifica los pensamientos más recurrentes, anota si son positivos o negativos para ti.

Analiza los datos que has recopilado. ¿Qué piensas y sientes con frecuencia?

Identifica tus pensamientos y emociones más frecuentes y las causas de entrada o salida de energía para ti

Con esta información, quiero que al final de los 7 días, analices qué acciones has tomado o no has tomado durante esa semana, como consecuencia de tus pensamientos, sentimientos y energía.

Y qué resultados has obtenido como consecuencia de ello. Elige una o dos áreas sólo para hacer este análisis y obtén conclusiones.

Saca conclusiones y plantea un plan para cambiar lo que no te gusta.

Identifica qué acciones has tomado o dejado de tomar durante esta semana y qué resultados has obtenido como consecuencia de ello

No dejes de hacer este ejercicio. No necesitas mucho tiempo, basta con media hora al día. Quizá al final del día, cuando los niños están dormidos y la casa está en silencio. Concédete media hora para empezar a controlar lo que pasa en tu cabeza. Es esencial. Al fin de al cabo es tu vida.

Feliz día

Ana

Conócete. Cuídate. Crece.

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